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Mostrando entradas de junio, 2013

Me voy

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Hoy es el día en que este cuerpo sin alma se marcha para coemnzar una batalla, esa que puede que sea la última y de la que deberá salir victorioso o morirá, literalmente. No hay otras opciones para mí ya en este momento. Hoy es el día en que ésta alma perdida deja de ser la protagonista de la historia y permanecerá por un tiempo indefinido hasta en un limbo distinto al que ha estado hasta ahora, esperando a ser arrancada de ese infierno para ser arrojada a un lugar mejor, venza o pierda. No tan siquiera sé quienes llegarán a leer esto ni como les sentará, pero lo cierto es que llevo viviendo una pesadilla durante demasiados años, disimulando y escondiéndome de mis demonios en otros más mundanos, hasta que ni estos consiguieron darme protección. Y de unos años para acá, ya sólo soy una máscara que disimula ante la gente, pues hace muchos años que la vida me enseñó que lo sentimientos son algo con lo que debe cargar uno solo, y dejé de llorar mis penas a los demás hace mucho, o al menos ...

Día previo

Hacía tiempo que no tenía un día en el que las cosas salieran tan bien como hoy.  La conversación con la asistente social me ha animado a presentar ya los papeles de la minusvalía. He consultado con una buena amiga que tiene un despacho de abogados y me ha animado también a presentarlo dándome ánimos y viéndolo como un caso bastante claro por la de veces que reconocen la cronicidad de las lesiones (psíquicas y físicas), pese a que no se hayan atrevido a escribir el diagnóstico físico que tres médicos me han dado de forma independiente.  Pese a todo, sigo escéptico a lo que pueda pasar en el futuro con todo y no creo que lleve a nada, pero aun así durante un rato he sentido algo de esperanza.  En CADEX también me han atendido bien y aunque no me han aceptado los informes de urgencias por "no estar realizados por especialistas" (en el caso de las urgencias psiquiátricas no lo comprendo puesto que si es un especialista la persona que las atiende) sí que se me permitirá habla...

Mi cuerpo y otra larga desvariación

Sin más. Dejémonos de cosas importantes y trascendentales y vayámonos a lo puramente físico, enumerar mis cicatrices, esas que se ven pero no duelen, por escribir alguna chorrada en estos últimos días que me quedan antes de partir a mi nueva vida. De arriba a abajo, sé que he tenido varios golpes en la cabeza que han sangrado, al menos un par de ellos quedan cubiertos por el pelo y creo que sólo uno, por ser corte, ha dejado marca, aunque podrían ser más. Dos en la frente: mi primera caída de "motero" que fue de un triciclo y otra contra la esquina de una mesa, que por lo visto fue bastante gorda (aunque de esa no recuerdo nada porque era un mico total cuando me pasó). Una en la mejilla. Quemadura que sustituye un lunar bastante grande que me acompañó hasta hace un par de años (ya me la habían quitado por métodos más arcaicos en 2004 pero volvió a salir, parece ser que esta vez es permanente). En la sien, hecha por el golpe del cargador de una pistola ("accidente" q...

Latidos

Tras una breve explicación a mis padres de lo que está por acontecer, incluidas instrucciones de lo que deben o no deben decir sobre mi vida. Dejo a esos dos pequeños seres que han sido mi familia y que han pasado los últimos cinco años pegados a mi lado, sin fallarme un solo día, con la la idea de concentrarme en lo que está por venir. Parado en un semáforo y algo hace, por un instante, que a mi mente venga un recuerdo de cuando hace casi una década. Nada concreto. Simplemente una sensación de como solía sentirme antes de hundirme del todo, un pequeño pulso que hizo durante un segundo mi oscuro mundo tuviera el color que una vez tuvo. Esa sensación del verano, los olores, la gente moviéndose, reflejos de un mundo vivo en mi mundo muerto. Apenas una milésima de segundo antes de volver a un universo de grises y sensaciones vacías. Algo así como un pequeño latido en este ser que lleva tanto tiempo muerto, haciendo me pensar por dudar de la posibilidad de quizás algún día el mundo pueda r...

Un último recuerdo

Eso es lo que me llevo del día de hoy, o mejor dicho, de la noche de hoy. Unas conversaciones interesantes, unas cuantas anécdotas e incluso desconectar durante algunos minutos de mi carga. Ocultar de la mejor forma posible que debo desaparecer durante un tiempo y fingir que esto se va a a repetir más a menudo, algo que desgraciadamente nos hemos prometido demasiadas veces ya. Aguantando el dolor físicos y los espinazos en mi interior, esos pequeños momentos de ganas de llorar sin más que he conseguido reprimir. Mi último día de una vida que quiero dejar atrás y que pese a no haber sido todo lo que hubiera deseado, ha sido más que suficiente. A partir de ahora algunas cosillas que hacer para acabar de prepararme para la batalla que voy a afrontar y si pensase que lo de hoy no ha sido más que una mera ilusión dudaría de mi propósito de acudir a ese enfrentamiento. Cosas que hacer y tiempo para mentalizarme, para prepararme psicológicamente, en la medida de la posible para luchar. En rea...

Último viernes

Una breve conversación por teléfono con mi padre me ha hecho darme cuenta de que aún no ha comprendido la gravedad de la situación. Debido a su estado de salud tampoco quiero alterarlo mucho, pero el piensa que voy a estar una semana fuera y que luego estará todo arreglado y viviré una vida feliz. No comprende, ni conoce, lo que me ocurre en realidad ni la "aventura" en la que me voy a embarcar. Este fin de semana me toca mi última comida familiar, pese a que no pensaba tener ninguna más. Es posible incluso que decida a ir a otra hora, por la tarde por ejemplo, puesto que las comidas acaban siendo eso exclusivamente y luego cada uno va a su lugar de reposo, sea sofá, cama u ordenador, y me quedo sólo en una casa que ya no es mi hogar, por mucho que quieran ellos que piense que es así. Prefiero ir por la tarde, pelar al perro, lavar el coche y explicar bien la situación, para que quede clara y que sepan que pueden y que no pueden decir. Será un día duro y en el que tendré que ...

Eligiendo batalla

Tengo una enorme batalla que comenzar y una lucha en curso que quedará paralizada durante el tiempo (indeterminado) que dure la primera. Bien, escojo pues no gastar más fuerza, no quemar más de lo necesario e intentar relajarme e intentar vivir sin follones la semana que aún me queda. Me queda el enfrentamiento que tendré, sí o sí, el lunes con la fisioterapeuta. Hoy pienso preguntarle para que sirven los aparatos que está utilizando, puesto que tras la enorme cagada de aconsejarme que hiciera bicicleta (tema que no discutiré con ella hasta el lunes) quiero saber hasta que punto alcanza su conocimiento real sobre los efectos de las máquinas, sus usos o si solamente aplica una terapia básica aprendida, pues me da que muchas luces no tiene y menos interés aún por su profesión. Por lo pronto los ultrasonidos están desaconsejados en la forma en la que ella los usa (y en como todos los han usado hasta ahora), lo que me hace ver que interés por su profesión no muestran al no actualizarse. ...

Una cosa bien...

Mañana ya tengo cosas que hacer, además de montar un escándalo en la clínica San Francisco. Iré a pagar las tasas de la ITV puesto que he conseguido, por fin, cita para antes del día 26. El 25 dejaré la moto preparada (espero que no me pongan ninguna pega) y podré comenzar con mi nueva misión dejando al menos listos moto y coche.  Tengo que explicarle a mi cuñado lo de arrancar la moto y el coche de vez en cuando; la primera tiene el depósito lleno y durará un año encendiéndola 5 minutos a la semana, el segundo lo llenaré y lavaré antes marchar.  Exceptuando al cocina, a la que tengo que meter mano para no dejar que la comida se pudra, puesto que el frigorífico quedará desconectado junto al resto de la electricidad y prefiero dejarla completamente vacía de comida, el resto de la casa sólo necesita ya una limpieza por encima, puesto que dejé las habitaciones más o menos recogidas.  Voy pensando también en la entrada que deberé escribir, probablemente lo haga el fin de sema...
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Va quedando cada vez menos para mi cambio de vida, mi nuevo destino. Pienso en las cosas que quedarán inconclusas, en aquellas que voy a dejar de hacer, en el pequeño orden que he dejado en una habitación y en que debería ordenar la otra, aunque no sé si tendré fuerza en estos doce días que me quedan por delante. La decisión está tomada y aunque sé que no voy a pasarlo precisamente bien (las guerras no son para disfrutar y al fin y al cabo es lo que es), estoy intentando quemar todos los cartuchos que tengo a mano antes de volver a hacer alguna locura, pues pese a tener ya ese objetivo claro los días siguen siendo eternos y no veo el momento de dar el salto.  He de rapar al perro antes de que se marchen a vivir con mis padres; han vivido allí antes pero yo también estaba, aunque confío en que no me echarán mucho de menos, han sido mi familia durante los últimos cinco años y ahora seré yo el que tenga que aprender a vivir sin ellos. A fin de cuentas, todo será nuevo y son demasiadas...

Aquella niña de diecinueve años

Es tanto el tiempo que ha pasado que apenas puedo recordar los años. Fue el verano de 2003, en un concierto de música que los amigos de mi colega Rubén daban en Malpartida.  Yo siempre he tenido gustos muy concretos para la música y no soy ni mucho menos un entendido de los clásicos del rock, así que desconocía las canciones, pero por aquel entonces yo era otra persona completamente distinta a la que soy ahora: todavía estaba vivo. En mitad del concierto intentaron animar al público y les acercaban el micrófono, pero nadie cantaba ni hacía nada, sólo se apartaban; en una de esas me lo acercaron a mí, que aunque conocía el tonillo de la canción desconocía la letra por completo y en lugar quedarme parado pegué un berrido metalero (berrido por lo mal que sonó y no por definir la forma de cantar de muchos grupos de ese tipo de música). Y bueno, nos reímos y seguimos a lo nuestro, haciendo el idiota en primera línea como siempre, importándonos todo poco salvo el hecho de disfrutar de un...
Los días se me van agotando. Intentaré dejar todo resuelto pero creo que demasiados cabos van a quedar sueltos y ya apenas me importa: sólo quiero desaparecer; huir.  Nadie sabe en que lugar estaré y espero que siga siendo así, aunque tendré que borrar a todos mis familiares del facebook antes de quitarme la máscara, pues con el estado de salud que tiene mi padre no quiero que me vea tal como soy.  Quedarán algunos amigos y esos cien conocidos que amplían tu mi pequeño cibercírculo social; esa gente delante de la que tanto tiempo llevo disimulando, hasta ahora, momento en el que me he cansado de hacerlo. Muchos ni se percatarán de la publicación, facebook es para fingir que tenemos amistades para muchos, y para muchos otros un lugar en el que contar sus proezas esperando recibir aplausos. Menos de dos semanas y todo habrá acabado. Y todo empezará de nuevo, en otro lugar, otra vida y otra forma. Poco me importará pues las puertas de este mundo se habrán cerrado para mí y volver...

Mi amiga Soledad

Vengo demasiado por aquí últimamente aunque pasaré luego largo tiempo sin pasar por aquí y puesto que necesito desahogarme, hablar, meditar sobre todo lo que estoy haciendo y la soledad es mi única compañía real (una más de esas ironías con las que la vida disfruta tanto), pues opto por escribir todo lo que me apetece, lo que hago y dejo de hacer y como va la evolución. Estoy intentando adelantar esos papeles que me faltan para para poder irme tranquilo. Por un lado, asuntos como la ITV o el seguro de la moto, que debiera renovar para verano y puesto que no estaré, no creo que sean necesarios, aunque es probable que los deje preparados por si la moto ha de usarse en el futuro. También me he informado de como cortar la ADSL par evitar problemas nuevamente, sólo espero que me hagan caso y no haya historias después. Por otro, he conseguido localizar a otra neuróloga que me vio en Badajoz y que también dijo que padecía síndrome miofascial  e hipocinesia, sólo espero que al contrario qu...
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¿Mis deseos? Como una bestia atrapada en un cuerpo que no me pertenece deseo arrancarme la piel a pedazos. Desearía hacerlo con mis propias garras si se diera el hecho de que las tuviera, pero mis dedos acaban en simples uñas incapaces de desollarme o dejarme al menos las marcas que desearía tener. Recurro a la más básica tecnología. Por alguna extraña razón necesito hacerme daño, quizá sea por mi odio hacia mí, hacia la sociedad o simplemente por sentir algo diferente. Como siempre, todo falla. Mis órganos toleran cantidades inimaginables de medicamentos y mi piel es excesivamente dura para el cuchillo de cocinar e incluso para una cuchilla de modelismo. Apenas cuatro cortse de un milímetro de profundidad y consigo unas pequeñas marcas con las que he de conformarme. No es el objetivo deseado pero ese no ve posible conseguirlo, y eso que he casi he hervido mis brazos para hacer esos conductos más visibles. Es por eso que cuando miro hacia abajo desde mi ventana no veo la liberación; ve...

Et voilà

Hasta la polla de todo y con ganas de explotar llevándome el mundo entero por delante. Hundido buscando papeles, hundido con discusiones familiares, me preparo pues para pasar las más originales vacaciones que hubieran podido imaginar y pienso hacerlo en el mayor de los secretos y desvelando el mayor de los mismos a su vez. Empezar de cero o permanecer en el olvido para siempre; y yo escogería la segunda. Un viaje a un mundo irreal en el que ser yo mismo y poder librar esas batallas con mis demonios internos sin la importancia del que dirán. Mi puerta de salida de esta maldita y pútrida sociedad. Quiero agradecer a los médicos, a la mayoría de ellos puesto que existen excepciones, su sentimiento de corporativismo y su falta de tacto al tratar a los pacientes, pues es obvio que no somos personas para ellos y no entienden la verdadera función de la medicina, que no es curar carne y ganar dinero, sino sanar personas y arreglar vidas.  Una máxima que han perdido en nuestros días. Entre...

Movidas y más movidas

Tras una crisis, superada con relativo éxito, que padecí ayer. Me veo ahora planteándome en que lugar pasar mis vacaciones este verano (quizá unos días o quizá el resto de ellos, ya se verá).  Cada vez tengo los ojos más abiertos y los lazos afectivos se van rompiendo mientras las mentiras van quedando al descubierto. Mis ojos se abren cada vez más y me aunque no deseo odiar en ciertos momentos desearía coger a esa parte de ella y escupirle en la cara todo lo que sé, que la reconozco  y que el mal y la oscuridad van unidos, por lo que no puede ocultarse de mí.  A la oscuridad no pude evitar sucumbir, soy sombras, pero me mantengo firme ante el mal. Me repugna en todos sus sentidos y por ahora tiene su batalla perdida conmigo. Prefiero la eterna soledad a alimentarme del sufrir que provoco en los demás, mientras finjo inocencia completa. Es una máscara realmente útil pero no es ella la que evita mi envite, es el daño reflejado que caería sobre otros.  Obviamente nuest...

Una vida fácil

Esto viene enlazado del último párrafo de mi anterior post, que me lleva a rememorar cierta charla que tuve con mi madre, en la que hablamos de los errores que habían cometido como padres y en la que esperaba que le gritase o insultase. No soy así, no he tenido la vida fácil que muchos veían desde fuera y hemos padecido bastante en casa, en plano psicológico. Gracias a la enfermedad de mi madre y a lo que nos ha hecho padecer en sus malos momentos con la excusa de la misma, yo he optado por la reclusión y el alejamiento. En realidad me doy cuenta de que es algo más que una enfermedad, es una especie de maldición que poseen ella y algunas de sus hermanas, y tan pronto pueden parecer las mejores personas del mundo como convertirse en auténticos demonios. Creo que jamás he tratado como lo ha hecho ella a un ser querido, pero siento ese mal dentro de mí, manifestado como esas ganas de explotar y unido a mi enfermedad me ha llevado a alejar a la gente, o a la gente la ha llevado a alejarse ...

Medallas

Han pasado unas tres semanas desde que eché de mi vida a una persona con la que llevaba años hablando. Todo comenzó con una conversación como otra cualquiera, siempre preguntando por su estado de ánimos y apoyándola, pero sin hablar de mí, que es algo que reservo para mí mismo y para mi rincón. Insistió en rascar para ver que ocultaba tras esas ganas de esconderme y, en lo que yo entendí un momento de confianza decidí mostrarme tal cual soy aquí. No podía ver su rostro pero si que pude sentir la repulsión en sus palabras, algo que debía de haber supuesto que pasaría. Pese a ello no es algo que me preocupe mucho. No es la primera amistad que pierdo, es más, desearía perder todas las demás completamente ya y quitarme una de esas cadenas que me atan a la sociedad. De esa conversación si que  me marcó el comienzo, cuando un comentario inocente me llevo a plantearme que soy en realidad: "Nunca dices nada bueno de ti".  Estuve pensativo un rato y bromeé, con el tono amargo que corr...

Un día tranquilo...

Llevo ya bastantes tranquilizantes y sigo desquiciado.  Hoy me libraba de ir a la tortura de la rehabilitación, que más bien debiera ser repetición y punto, pues poca novedad veo yo en lo que hace y esta claro que eso puede ayudarme a estirar los músculos, pero no va a arreglar la raíz del problema.  He aprovechado que iba a librarme de una sesión de dolor para ir a comprar; los planes han cambiado repentinamente y he tenido que ir volando a por mi madre pues mi padre se encontraba ya en urgencias. Sinceramente he pensado que iba la situación iba a ser bastante más grave aunque por fortuna todo ha quedado en un simple desmayo por una bajada de tensión; casí supera mi record de 6-4 con un 7-5 (aunque el sólo está tomando una pastilla y yo tomase un centenar).  Acabado el percance he cedido hoy y he comido con mis padres, sobre todo por seguirlos con el coche hasta casa.Mi padre no se encontraba bien y se ha acostado, lo que me ha dejado con mi madre y aunque quería marchar...

RE

Diría que rehabilitación, pero me quedo con el RE que implica repetición. Septuagésimo tercera sesión de rehabilitación y me tratan como si fuera la primera y no supiera de que va. Cierto es que ha variado con lo que solían hacer en las sesiones que he tenido hasta ahora, pero de una forma ínfima y con consecuencias que, como probablemente comprobaremos mañana, no han variado. Lo primero ha sido el cambio de las típicas descargas eléctricas por algo que hace de masajeador y que menea un rato los músculos. Obviamente me ha dejado un poco revuelto en el punto de las narices (para quien no lo sepa tengo un punto gatillo activado en la espalda, a la altura del omóplato), pero en las lumbares, aunque me las ha dejado algo doloridas, he notado el efecto. Lo segundo odioso. Las malditas microondas, onda corta o como quieran llamarlo. No tolero los ultrasonidos en el punto gatillo y me he tenido que aguantar las lágrimas. La fisio se ha sorprendido y lo ha achacado a una mala postura (mañana s...

Tachando

Se acaba el día y este es ahora mi mejor momento. Tacharé el 31 del calendario que tengo en la entrada y que me ayuda doblemente, uno para no olvidar esas citas esporádicas que tengo de vez en cuando (médicos, ITV y ese tipo de cosas) y la otra, para recordarme que he vivido un día más o mejor: que me queda un día menos por vivir. Ahora mis pastillas y a hundirme en el mundo de los sueños nuevamente, huyendo de esta realidad con la que tan mal me llevo.

Esos malditos secundarios II

Aquí van mi lista de fechas: 28 de noviembre de 1997. El día que me demostré que por amor podía hacer lo que quisiera; 11 días más tarde la chica por la que lo había dejado todo y por quien abandoné Salamanca me dejó a mí, cambiando el rumbo de la etapa que había comenzado.  17 de septiembre de 2004. Cuando comencé mi primera relación seria, la cual mantuvimos durante tres años exactos y en la que me demostré lo despreciable que podía llegar a ser, a la par que supe lo que era sentirse feliz al lado de alguien y querer pasar el resto de tus días con ella. 20 de marzo de 2005. Cuando mi cuerpo fue condenado por mis pecados y comenzó mi andadura por el camino de la tortura y la desesperación. 15 y 17 de septiembre de 2007. El día que fui a decirle que la amaba y decidimos que iría a Madrid y que haría lo que fuera por hacer mi vida con ella; y el día recibí una llamada de teléfono  suya y me dijo que nunca seríamos felices juntos.  Sólo hablaría con ella un año después por ...