Entradas

Mostrando entradas de julio, 2011

Dosis

Ayer sólo dormí. Entre el efecto relajante del lorazepam y el KO total que me dejo la primera toma de venlafaxina, cada vez que levantaba la cabeza era para echarla nuevamente tras beber algo de agua. Las primeras horas con la sensación del estómago completamente revuelto no me permitieron ingerir nada más que agua, es más, hasta que no pasaron las 19.00 no me tomé un yogur, mi comida de ayer. Hoy ya llevo unas galletas y un poco de pan con queso, pero sigo sintiendo el cuerpo extraño y no tengo demasiadas ganas de comer. Ayer tuve una enorme cantidad de sueños extraños, soñaba mientras estaba despierto e incluso me movía para hacer algo en el sueño y me despertaba en mi cuarto alargando la mano, brincando y otros gestos similares. Parece ser que hoy está todo mucho más tranquilo por lo que imagino que este cuerpo, tan acostumbrado ya a los químicos, se habituará pronto. Obviamente ayer no pude estar con la moral baja, no existí, no tengo la sensación de que ese día haya pasado, siendo...

Retry

Hoy he tenido cita con el psiquiatra. Debido al fracaso total del médico que me estuvo tratando con anterioridad y a mi decreciente estado de ánimo he decidido probar en la seguridad social tras más de seis años con el médico de adeslas. Por lo pronto la forma de atender me ha llamado bastante la atención, me han hecho una historia y han recogido un montón de datos que el otro médico jamás me preguntó. He estado cerca de una hora allí mientras que antes me despachaban en cinco o diez minutos. Durante los primeros veinte minutos he conseguido hablar manteniendo la compostura; a partir mi voz a comenzado a vibrar y el temblequeo de mi cuerpo ha en aumento.  Supongo que hay ciertos temas que uno prefiere no hablar; más alguien introvertido como yo que nunca habla de sus problemas con sus amigos. Sí, escribo para desahogarme, pero aquí nadie conoce mi persona y eso lo que me permite expresarme sin temor a ser señalado después. Por ahora más pastillas y el ingreso aconsejado. A esto últ...

Rallada de mitad de semana

Te despiertas por la mañana y nuevamente cierras los ojos intentando permanecer dormido el mayor tiempo posible.  El temor de enfrentarse a un día vacío es algo cotidiano en tu vida; la apatía por todo, la ausencia de esperanza. Ves como el tiempo pasa despacio pero imparable, sin que el consumo del mismo sirva para nada y aunque todo parece inerte aún sientes. Sí. Desesperanza, tristeza, angustia, melancolía... palabras que apenas pueden servir para identificar una mínima parte de lo que hay dentro de ti, eso que tanto dolor causa. El sinsentido de la vida. Comprender que nuestra existencia es inútil sin remedio ¿Qué le importa al universo que sigas aquí sentado esperando tu momento, que inventes la cura para una extraña enfermedad o conquistes un continente? El hombre es un ser ávido de poder, perseguimos el conocimiento porque tenerlo puedo hacernos poderosos; ya sea por aplicación del mismo o por el simple sentimiento de superioridad. ¿Qué pasaría si el conocimiento nos demostr...

Pufffffffff

Empezamos bien el día; bronca recién recibida por parte de mi colega vallesoletano. ¿Motivo? La excusa escogida, realmente estúpida a mi parecer, y el recuerdo de otra bronca semejante recibida el pasado verano me dejan ver lo que en mi opinión es más la pataleta de un niño pequeño envidiando a quién cree que puede hacerle sombra (erróneamente a mi parecer). La ofensa expuesta es muy absurda; ambos hemos hecho la misma gracia a una persona, gracia que no es ni de nuestra propia cosecha y que yo tomé del genio del humor Groucho Marx. Una persona me ha dicho que era un placer conocerme y he respondido que el placer era todo suyo. Me han respondido que se notaba que eramos amigos puesto que él había hecho el mismo comentario. Se me ha ocurrido escribirle diciendo, joder tío, vamos a tener que ponernos de acuerdo con las gracias que hacemos que he quedado muy mal repitiendo el chiste. Esto ha llevado a que me llamara ipso facto al móvil para "Ponerme los pies en la tierra". Alega...

Viaje a Valladolid

Imagen
La odisea del viaje comenzó antes incluso de irme a dormir. Mis intenciones eran las de levantarme a las siete de la mañana para evitar todo el calor del verano durante el viaje; sabía además que el desvío hacia Armenteros me llevaría un buen rato y que debía hacer varias paradas, puesto que al contrario que en el cómodo asiento del coche, viajar en moto es bastante sufrido para el cuerpo, pese a ser más gratificante para la mente. Cada vez que me metía en la cama con el silencio de la noche en la montaña como único acompañante, la posibilidad de encontrarme en Valladolid con la parte presente de cierto pasado que tuve allí inundaban mi mente con los hechos que podían desencadenarse si esto ocurría. Creo que al menos en cinco ocasiones tuve que encender la televisión un rato hasta que conseguía olvidarme, el sueño volvía a mí y de nuevo intentaba descansar (sin conseguirlo).  Sobre las cuatro y algo de la madrugada lo conseguí dejando el ordenador encendido. No sé muy bien cual es ...
Desearía poder ponerme a escribir lo bien que me ha sentado el viaje. 700 km en moto, solo y sin más ruido que el del viento al chocar contra mi casco, dan para pensar muchas cosas.  Espero levantarme mañana con un estado de ánimo mejor del que tengo ahora pero, pese a lo bueno del viaje y la desconexión del fin de este día y medio, mis problemas estaban esperándome en casa y se han abalanzado sobre mí nada más llegar. Intentaré desconectar esta noche y mañana ya describir lo positivo, los pensamientos  y los recuerdos revividos, además de la estancia en Pucela.

Tema aparte

Imagen
Hace mucho que no escribo algo que no sea la mierda que llevo dentro; hoy voy a intentar variar y no usar esto como un váter en el que vomitar mis sentimientos. He abandonado todas mis pasiones y hobbies desde que comencé a caer en este pozo. Antes leía, escribía (o lo intentaba), disfrutaba creando programas de ordenador y aprendiendo nuevos lenguajes de programación, también pintando soldaditos y echando partidas a wargames o juegos de mesa poco corrientes y, desde que tengo uso de razón, he disfrutado montando en moto. Es cierto que no he tratado demasiado bien a la moto que tengo actualmente; debería haber hecho rutas y kilómetros en vez de quedarme en casa amargado sin ganas de nada. Uno de los problemas que he tenido con ella, además de mis dolores de espalda, es que soñaba con hacer rutas con un paquete concreto y en parte fue por eso que escogí esa moto en lugar de otra con la que pudiera tener una conducción más agresiva y así descargar adrenalina. Mañana voy a hacer mi primer...

Post Crisis

Poco a poco voy recuperándome de la crisis de la pasada noche. Debía de haber adivinado que todo quedaría en unas horas de sueño y poco más, aunque muchas veces desearía poder pasarme el día entero durmiendo sin enterarme de nada. Voy aprendiendo mucho de estos "experimentos": Dorken con ron es igual a una sobada de un par de días (no puedo hablar de cantidades exactas pero supongo que serían unas 20 pastillas de 20mg); nada de que afecte. La primera vez fue una mezcla variada de todo lo que tenía en casa, "afortundamente" cuando me encontraron tenía la pota al lado. 49 pastillas de lorazepam te producen una semana de amnesia, tensión baja y desmayos (y una brecha en la cabeza que no sé si me la hice golpeando la pared en mitad del ataque de ansiedad o simplemente me caí y me golpeé, cosas de la amnesia) Los 750mg de myolastan no hacen nada de nada; te dejan el cuerpo un poco cansado y poco más. Tuvieron que darme una pastilla para dormir y que me calmara un poco; v...

¿Y ahora qué?

Perdonad si me bailan las teclas; mi puta inmunidad adquirida a lso medicamentos me la ha vuelto a jugar. Miro al futuro sin esperanza, veo la mierda de presente que estoy viviendo y el pasado es algo que jamás volverá. Decidido por fin de abandonar esta mierda de lugar, viendo la creciente desesperación en mi interior, me decido a avanzar. No en la vida, más bien a lo siguiente, sea lo que sea, con la esperanza de que ya no haya nada, ni dolor. Una vez más, digan lo que digan los prospectos de las putas pastillas. No ocurre nada. Sin en vez de 50mg de relajanto ingiero 750, ¿qué más da? Apenas logro dormir unas horas más y pese al empanamiento físico que me pueda dejar temporalmente, no hay solución. Sigo aquí plenamente consciente. ¿Y ahora qué? Ni idea, he probado mil fórmulas y parece que todo falla. Da igual lo que digan los expertos, ni mezclarlas, ni con alocohol, ni na de nada. Lo más grave que he conseguido ha sido una mierda de semana de amnesia hasta el momento. Sí, me da bu...

Sólo son las dos

Pensaba que el día de hoy lograría superarlo sin pasarlo demasiado mal. No sé si se lo he de achacarlo a la fecha concreta o es simplemente que la bajada correspondiente a la borrachera del otro día no ha llegado a su tope aún; quizá sea una mezcla de ambas cosas.  La presión en las sienes, en el pecho, respirar y comprobar que no es aire lo que necesito, que la sensación de asfixia sigue aquí. Desear más que nunca estar en soledad. Ver como simplemente escuchar las voces de aquellos en cuya casa vivo me pone en tensión total pensando que pueden dirigirse a mí.  Hoy necesito soledad. Necesito vivir en la nada, en un sitio donde nadie pueda hablarme, ni verme, ni si quiera recordarme.  Veo un remolino de emociones negativas en mi interior, girando con más fuerza cada vez, intentando romper la cáscara que lo retiene y arrastrar al resto del mundo a ese caos.  Quiero explotar.  Y sólo son las dos...

Bye bye kit-kat

Dos días sin estar mal, aunque tampoco haya estado bien, siempre vienen bien. Ya notaba ayer como retornaban mis ánimos de siempre, sumándole el jodido dolor (físico) que me provoca el intentar hacer vida social normalmente. Pastillas para dormir y pocas ganas de despertar, intentando aferrarme a esos extraños sueños en los que al menos vivo otra vida. Y a finales de la semana que viene nuevamente de médicos, veremos en que queda esa acción: en un amago de lucha o un intento real de salir de la ciénaga en la que llevo tanto tiempo viviendo.

Autocontrol

Intento controlar mis impulsos y parece que durante lo que va de año lo he estado consiguiendo; una de las causas principales de ello ha sido el hecho de esquivar las salidas nocturnas, evitando así ese estado mental alterado en el que es tan fácil sentir que existen opciones de cambiar el pasado y solucionarlo todo, o en el olvidamos lo malo y recordamos exclusivamente lo bueno y la morriña acaba provocando que intentemos establecer contacto por esos métodos tan comunes con los cuales la he cagado siempre hasta ahora: el mensaje de texto por móvil o el correo electrónico. He tenido momentos en los que la tentación ha sido muy grande. Por fortuna me he parado a pensar en lo que iba a hacer, que pese a lo bueno que pudieran llevar mis intenciones la reacción provocada en las personas que iban a recibirla iba a ser negativa.  A veces son cosas importantes y desearías poder mostrar tu apoyo, pero en el fondo sé que no serviría de nada. Hace unos meses me enteré de que falleció el tío ...

Desconectar

Imagen
Recibí ayer la visita de una amiga de La Reunión, una pequeña colonia francesa sita al este de Madagascar. Obviamente no podía hacerle el feo de no siendo tanta la distancia que nos separa y tanto el tiempo que hacía que no nos veíamos. Ella, junto a otras dos amigas, fueron unas chiquillas que entraron en mi vida la primavera del pasado año y a las que cogí mucho cariño y siempre hace ilusión ver a las amistades. Aunque inicialmente sólo íbamos a dar una vuelta, en la que aprovechó para presentarme a su pareja y a su hermana. El caso es que lo que iba a ser un café de un par de horas se convirtió en cena, chupitos, copas y un mal cuerpo para hoy, que en realidad agradezco. Siento hoy el alivio del alcohol como lo sentía años atrás, cuando era un joven en mitad de sus dieciséis años de vida y ya desencantado con ella. Fue el alcohol lo que me salvó entonces, aunque no fuera una salvación real sino tan sólo un parche que me ayudo a pasar unos días mejores, unos años mejores. Recuerdo aq...

Mea Culpa

 Como casi constantemente, vuelvo a sentirme como una mierda; aun más tras haber estado leyendo aquellas conversaciones que tuvimos al comienzo de nuestra amistad, antes incluso de que fuera a Madrid. He estado viendo las pocas fotos que reuní de nuestra relación y, pese a que pueda parecer una tortura, me alegro de haberlo hecho. Ahora me siento una mierda, ahora vuelvo a darme asco y a odiarme por haberte alejado de mi lado, pese a no tener claros los motivos aún. Vuelvo a ese estado en el que desearía dejar de existir mientras soy devorado por estos malditos sentimientos.  Y a pesar de todo, no me arrepiento. ¿El motivo? Muy sencillo. He conseguido sentirme cerca de ti durante un breve periodo de tiempo; la sonrisa más sincera que mi cara ha visto en un año ha sido gracias a el recuerdo que mantengo de ti.  No puedo evitar pensar que esas conversaciones ya las habrás tenido con la persona que te acompañe en tus días ahora, que esos buenos recuerdos que gu...
Y cómo un imbécil espero no ser el único que esté pensando que hace ya un dichoso año desde que, como un insecto, vi la luz y, por atraparla, acabé quemándome.  Pero soy yo el único que no olvida fechas, el que permanece aferrado al pasado incapaz de vivir el presente. Mi fuerza de voluntad se anula cada vez más. No tengo capacidad para concentrarme en nada; cada día más inapetente con todo, apenas como y si respiro es porque no tengo que pensar en hacerlo. No puedo dormir sin ayuda y cuando lo consigo, deseo no despertar. Intento aguantar por mi familia. Por mis padres, más bien. Voy apartando a todos para que, llegado el momento, no me extrañen. Muchos no notaran mi ausencia. ¡Dios! Podría tirarme el día escribiendo lo mismo. Como si estuviera ebrio de dolor y necesitara vomitarlo escribiendo. Pero no me calma el hacerlo. Y no parar de preguntarme para qué existo. ¿De qué me han servido tantos valores, tanta nobleza? De nada; siempre relegado al recuerdo. Y desearía poder ser de ...

Breve [11062011]

¿Qué soy? Estoy vivo. Mis pulmones se llenan de oxígeno, mi corazón late y mi se reparte por la carne de mi cuerpo. Y no siento nada. ¿Dónde está mi alma? Soy sangre y carne, vivo y muerto. Mi alma ha de esconderse en algún recóndito lugar de mi cuerpo, pues aún soy capaz de sentir y de sufrir. Creo que se esconde de mí, del ser vacío que soy y que con gusto la destruiría para alcanzar su paz. O quizá ya lo hice. Puede que la desterrase de mi prisión material y que sea eso lo que impide al cuerpo morir. Mientras tanto el tiempo pasa demasiado lento, y no paro de rogar porque la frase de que nada dura para siempre sea cierta, y saber que algún día tendré un final.

Esperanza

Mientras haya vida, tenemos esperanza. Somos así, la lógica nos hace ver que las cosas son muy claras y, pese a ello, acabamos creyendo que existen opciones de que lo imposible ocurra. Puede que esa esperanza sea muy débil, que exista sólo en momentos concretos, y aunque avance en mi vida como un zombi y sin parar de morir y resucitar en mi interior, algunas veces la siento. Esos breves momentos en los que ves que todavía existe una posibilidad para todo. En los que piensas que algún día esta vida se enderezará y podrás tener una charla amistosa con esa persona que hace tanto desapareció de tu vida y comentar todo lo que está  ocurriendo como si fueran tristes anécdotas del pasado. Olvidando lo que se sufrió mientras duraban. Ese es un buen motivo para no hablar contigo; corrijo, para no intentarlo. Mientras no lo intente, sigue siendo posible. Mas la lógica no puede ser anulada completamente y sé, por desgracia, que al intentarlo recibiría la callada por respuesta; que volvería a ...

Un año

Hoy se cumple un año de esa primera noche mágica que tuve en otros tantos. Una noche, que de no haber existido, me habría dejado en mi estado de insensibilidad, mi vida de borracheras y enormes cuelgues con ayuda externa. Esa noche en el que las copas se multiplicaban y que precedió a otra más mágica aún. Queda poco para el aniversario de esa otra noche, pero hoy quiero "celebrar" el de ésta. Me he sentido vivo, he afrontado retos, he fracasado en el único propósito que realmente he deseado durante este año y he caído más bajo de lo que estaba, perdiendo mi independencia en esa caída. Un mal año, sin duda, pero los ha habido peores y los venideros no tienen pinta de mejorar. Hale, alegría.

Esto soy yo

Qué difícil es vivir conmigo mismo cuando hacia mí sólo siento repulsión. Nunca tuve muy claro que es lo que quería conseguir en mi vida; supongo que en ese sentido era relativamente conformista y aunque ahora sigo defendiendo que quiero lo mismo, ahora ya lo hago de una forma vacía, no pretendo conseguir nada en la vida, simplemente intento seguir mis días sin más novedades y sin esperanzas de nada. Supongo que crucé ese límite en el que la esperanza deja de existir y sólo queda la decepción generalizada hacia todo. Me veo sumido en un pozo de incalculable profundidad; llevo años cayendo en él y cada vez me siento más rodeado de oscuridad y tristeza. Mi mente está cada vez más desquiciada, siempre intentando llevar la máscara cuando me rodeo de gente para intentar ocultar mis verdaderos sentimientos. Cambié mi aspecto para no reconocerme en el espejo y evitar el sentimiento de repulsa que sentía al mirarme al espejo y ahora, un año después, acostumbrado a mi nuevo aspecto, vuelvo a es...

Huida al mundo de los sueños

Imagen
Me encomiendo de nuevo a un mundo de pesadillas, a intentar pasar las horas en ese infierno que crea mi mente durante el tiempo que permanezco dormido. Llevo durmiendo toda la noche y la mayor parte del día; por fortuna inventamos ciertos medicamentos que nos permiten abandonar la vida consciente aunque nuestro cuerpo no tenga necesidad de ello. Mi mente sí lo necesita. Retirarme a ese mundo de locas creaciones, de historias extrañas y personajes del pasado a los que podemos, de alguna forma, encarcelar en nuestras cabezas. Un mundo en el que, pese al caos y lo absurdo de sus construcción, me hace sentirme en casa durante un tiempo, en el que todo parece tener un sentido aunque la felicidad también se me escape allí.  Mucho  más semejante a ese otro universo interior castigado tanto por mi vida real, por mi locura real. Y cuando despierto y vuelvo a esta realidad siento el peso de la verdad encima, de la falta de sentido en todo; las ganas de dormir para siempre y quedarme en...

Recursividad

Odio tener que hacer de paño de lágrimas en asuntos de amor; escuchar las tristezas de los demás acaba reanimando a las propias que, en un fiero despertar, arremeten de nuevo contra tan magullada mente. Unamos este suceso a un par de conversaciones transcendentales y algunos comentarios desafortunados acaecidos durante el fin de semana y obtenemos un resultado magnífico.  Más allá de mis pies, de nuevo el precipicio. Ese en el que una y otra vez caiga y del cual, de alguna manera, parezco escapar para poder caer en el de nuevo. Quizá sea un abismo recursivo que se contiene a sí mismo hasta el infinito. Necesito aprender a desprenderme del pasado, a olvidar completamente y a no volver a recordar lo bueno que he vivido para no extrañarlo en el presente.  Veo que una parte de mí no quiere deshacerse de los recuerdos pues teniéndolos consigo volver a revivirlos durante algunos instantes consiguiendo ver que hay cosas que pueden darle un sentido a la vida; aunque me hayan sido arre...
Ha finalizado ya la aventura del fin de semana. Mi cuerpo agotado ansía descanso y me mente, que agradece la mayoría de los momentos que he vivido durante estos días, necesita un poco de esa soledad en la que suele vivir. Muchas risas, no pensar en el futuro y recordar los buenos momentos del pasado, intentando no pensar en los malos. No faltaron, por desgracia, esas incómodas conversaciones que surgen entre amigos y que acaban haciéndote sentir fatal.  Pese a que no sean capaces de comprender como me siento normalmente, he estado rodeado de gente que me aprecia y se preocupa por mí. Hoy toca ya volver a mi reclusión, al vivir apartado del mundo y a quitarme el disfraz que he llevado estos días, con menor éxito del que me habría gustado.

20 de abril

Me encontraba haciendo zapping hace unos momentos hasta que he acabado en los canales de radio que se emiten vía TDT(o RDT, digo yo que sería más correcto); en uno de ellos he escuchado apenas un segundo de canción y mi piel se ha erizado como respuesta. Acto seguido, he sentido mi pecho oprimido por la melancolía y los ojos se me han humedecido como respuesta. Todo ello en un instante. Es algo que siempre me produce cierto tema de Los Celtas Cortos; mil recuerdos del pasado, de momentos en los que yo era otra persona muy diferente, mucho más viva y, mejor aún, con muchas ganas de vivir.  No sé si son esas vivencias irrepetibles, esos buenos momentos que quedaron grabados o, probablemente, el ver lo que fui y en lo que me he acabado convirtiendo. Recuerdos de hace más de una década, esos grandes veranos en los que mi única preocupación era estudiar y disfrutar de los amigos; estar todo el día bromeando con ellos, apoyándonos como hermanos. Ahora puedo verlo con una perspectiva dife...