Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2014

Nesseah frente a Lete

Pese a que todos me conocen por el segundo nombre la realidad es que yo soy el primero. Lete fue un apodo puesto con apenas ocho años y que ha ido cambiando según crecía mi caparazón, la máscara que mostraba a los demás y que casi todos conocen.  Y no es que sean entes completamente diferentes, sencillamente el segundo cubría las debilidades del primero, y yo me he creído muchas veces mi propia mentira. Quizá incluso durante un tiempo Nesseah estuviese enterrado, hibernando, mientras el segundo tomaba las riendas y hacía su papel. Así pues, de cara al público, no es extraño que todos vean un enorme cambio en mí durante estos años en los que la máscara se ha quebrado y he comenzado a ser más yo (digamos que esa ruptura ha acabado con la fusión de ambos en un único ser). Ya no soy el de las locuras y las fiestas, aunque sigo con esa sonrisa y comentarios jocosos para evitar mostrar mi verdadero ser cuando las fuerzas me lo permiten. Pero la melancolía y la tristeza siempre formaron p...

20141222

Ha acabado ya la semana y con ellas las prácticas. El sábado y el domingo han sido como todos muchos días anteriores al no tener ya obligación alguna. Queda esperar ver si finalmente deciden que soy apto para un puesto que, en principio, es bastante simple, aunque me dijeran que había finalizado correctamente  las mismas. Esta noche estuve con un amigo desconectando un poco de la rutina pero en cuanto se ha marchado me he quedado como siempre. Sin ganas de dormir, sentado delante de la pantalla y con un sentimiento de soledad no deseado invadiéndome. Parece que las sombras acechan a estos momentos en los que me paro para abalanzarse sobre mí y provocar que aflore esa tristeza que está en mi interior y que no soy capaz de extinguir. Supongo que eso es parte del motivo por el cual no quiero irme a la cama. Temo aquello que pueda pasar por mi mente cuando no haya nada más que la distraiga y ese miedo evita que el sueño penetre en mí. Buscaré ahora alguna otra forma de seguir quemando ...

20141217

Ayer tuve una entrevista de trabajo. El puesto inicial que me ofrecieron, bastante decente (mucho más aún tal y como andan las cosas por mi país y mi ciudad), como técnico de redes,  no me atreví a aceptarlo; mis miedos y mi falta de autoestima, aunque suelan quedar ocultos al público por esa máscara que suelo ponerme delante de la gente, me impiden hacer gran cantidad de cosas. Me ofrecieron después un puesto muchísimo más sencillo (un trabajillo de pocas horas) y acepté comenzar la formación. Es un centro de recepción de llamadas con turnos de pocas horas a  la semana, pero hasta de eso me veo incapaz, aunque me haya obligado a ir. Hoy he comenzado la formación y poco a poco me van transmitiendo cierta tranquilidad los compañeros. El manejo de los programas no parece complicado (aunque la última vez que me presente para un puesto así sufrí una crisis cuando iba a ponerme a trabajar y tuve que renunciar a los minutos de haber entrado). Al ver que había aprendido ya el manejo ...

Vacío

Hoy he comido en casa de una amiga. Hemos hablado de cosas de nuestras vidas y he intentado ser un poco más abierto de lo que suelo ser, contándole los motivos por los que empeoró mi depresión y como he llegado al punto en el que ahora me encuentro. Menos de dos meses que bastaron para devastar un mundo ya tocado y un vacío que ha ido absorbiéndolo todo en mi interior desde entonces, arrebatándome cada vez más placeres. Una especie de agujero negro que no podría llenarse ni con aquello que lo causó. He revivido la historia al contarla y aunque he aguantado estoicamente entre sonrisas de situación, comentarios que restaban importancia al dolor que realmente me produjo (y que sigue existiendo en mí) y esos chistes que suelo hacer para adornar todo lo que cuento. Ahora he vuelto a casa y la verdad es que no son muchas las ganas de hablar con otras personas. Sé que mucha gente tiene situaciones peores a la mía, que muchos pensarán que son noñerías de un niño pijo y en parte tendrán razón. ...

Hospital

Por primera vez en bastante tiempo he pasado el día en el hospital por alguien que no soy yo. Mi padre lleva tiempo arrastrando problemas cardiacos y hoy le han hecho una prueba que unos resultados relativamente "positivos". Todos intentamos poner buena cara y fingir que no es nada grave, todos sabemos también que el asunto sí lo es. La parte positiva es que es algo genético y que aunque los disgustos que yo le he provocado pueden haberle causado dolor (me refiero al físico además de al emocional), no son la causa de este problema. He estado hasta ahora mismo allí con ellos esperando el momento en que se fuera a dormir. Yo vengo a mí guarida a escribir un poco y ver si consigo conciliar algo el sueño, o al menos consigo que se me pase el dolor de espalda que arrastro hoy (agravado por las malas posturas de la espera). De ciertas amistades hablaré en otro momento, por ahora sólo quiero poner que tengo un proyecto entre manos, uno que casi seguro se quedará en nada (como los an...