20141222

Ha acabado ya la semana y con ellas las prácticas. El sábado y el domingo han sido como todos muchos días anteriores al no tener ya obligación alguna. Queda esperar ver si finalmente deciden que soy apto para un puesto que, en principio, es bastante simple, aunque me dijeran que había finalizado correctamente  las mismas.

Esta noche estuve con un amigo desconectando un poco de la rutina pero en cuanto se ha marchado me he quedado como siempre. Sin ganas de dormir, sentado delante de la pantalla y con un sentimiento de soledad no deseado invadiéndome. Parece que las sombras acechan a estos momentos en los que me paro para abalanzarse sobre mí y provocar que aflore esa tristeza que está en mi interior y que no soy capaz de extinguir.

Supongo que eso es parte del motivo por el cual no quiero irme a la cama. Temo aquello que pueda pasar por mi mente cuando no haya nada más que la distraiga y ese miedo evita que el sueño penetre en mí. Buscaré ahora alguna otra forma de seguir quemando tiempo hasta que mi cuerpo esté lo suficientemente cansado como para no dejar actuar a mi mente cuando decida ocultarme bajo las sábanas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota