Presentación
Siempre me he sentido diferente a los demás; no sólo me he sentido así sino que me he comportado de formas de las que ellas no lo hacían. Primero lo achacaron a mi imaginación, luego a que mi inteligencia me hacía decantarme por otros intereses, más tarde solamente era raro y al entrar en la adolescencia todo era por estar en la edad del pavo. Yo sin embargo cada vez me sentía más distinto, primero no encajaba en absoluto y luego acabé haciéndolo en ambientes marginales, o más bien moviéndome por ellos sin formar parte real de nada. Más tarde acabé construyendo un grupo de amigos, todos nosotros extraños (aunque no necesariamente con patología alguna, simplemente éramos una mezcla heterogénea de gustos que disfrutaba haciendo el loco y viviendo la vida al máximo). Incluso con ellos no llegué a sentir que formaba una parte más, de igual valor a las demás, del grupo. Siempre he tenido la autoestima baja y hasta años después no he visto las cosas con otra perspectiva. Un ejempl...