Vecindad
Ayer ya tuve uno de estos días en los que acabas hasta las narices de la cara que tiene la gente. Comenzó la mañana y el sonido de una especie de radial en el pasillo de mi planta, el que da a las puertas de los diferentes pisos, no paraba de sonar. Pensé que estaban haciendo algún tipo de reparación de alguna tubería o vete a saber qué, simplemente pensé que tendría que aguantar el sonido. Mi sorpresa fue mayúscula cuando al salir de mi casa para ir a hacer unas gestiones, veo que el vecino está renovando las puertas de su casa y por no ensuciarla ha decidido que todas las operaciones que pudieran provocar suciedad (y toneladas de serrín) se hicieran en la parte pública del edificio. Decidí pasarlo por alto para evitar posibles broncas, pues nunca sabes como se tomará la gente un toque de atención, más aún alguien que ha tenido la cara dura de llenar todo de basura. Bien, una de las cosas que tuve que hacer fue pedir cita para el médico. Pues nada, allí una señora que se coló con toda...