Entradas

Mostrando entradas de enero, 2012

Vecindad

Ayer ya tuve uno de estos días en los que acabas hasta las narices de la cara que tiene la gente. Comenzó la mañana y el sonido de una especie de radial en el pasillo de mi planta, el que da a las puertas de los diferentes pisos, no paraba de sonar. Pensé que estaban haciendo algún tipo de reparación de alguna tubería o vete a saber qué, simplemente pensé que tendría que aguantar el sonido. Mi sorpresa fue mayúscula cuando al salir de mi casa para ir a hacer unas gestiones, veo que el vecino está renovando las puertas de su casa y por no ensuciarla ha decidido que todas las operaciones que pudieran provocar suciedad (y toneladas de serrín) se hicieran en la parte pública del edificio. Decidí pasarlo por alto para evitar posibles broncas, pues nunca sabes como se tomará la gente un toque de atención, más aún alguien que ha tenido la cara dura de llenar todo de basura. Bien, una de las cosas que tuve que hacer fue pedir cita para el médico. Pues nada, allí una señora que se coló con toda...

Un día de furia

Hoy es uno de esos días en los que me alegro de no tener una metralleta. He abierto la puerta de casa cuando salía a hacer unos recados y me he encontrado con todo lleno de serrín. Los vecinos  de al lado están cambiando las puertas de su casa y por no ensuciarla han decidido que el pasillo comunitario sería mejor zona para hacerles trabajar. Si fuera un hecho puntual no me habría sentado tan mal, pero estoy harto de encontrarme su basura cerca de mi puerta (bastante más cerca de mi puerta que de la suya),  pues parece ser que les molesta ahí; eso sí, si que moleste a otro vecino no importa.  Además demasiadas veces la sacan aunque sea festivo y la dejan ahí más de veinticuatro horas; otras lo hacen por la mañana y está en el pasillo hasta que a eso de las ocho de la tarde pasan a recogerla. Entiendo que a veces se deba ser flexible con la normativa que dice que la basura no se puede sacar hasta media hora antes de la hora de recogida, pero una cosa es eso y otra ignorarl...

Preso

Los días avanzan y por ahora mis contactos con mi amiga, aquella que vino a darme una sorpresa por mi cumpleaños, se reducen al correo electrónico. Creo que esto, junto al hecho de que lo ocurrido entre nosotros era algo que para nada me esperaba, hacen que tenga la impresión de que nada ha sido real. Estoy planeando una escapada hacia su ciudad, necesito pasar algo de tiempo con ella de una forma más relajada. Miro al pasado y veo lo mucho que he cambiado en la forma de tomarme los líos de faldas. Supongo que sigo resentido todavía, es como si contuviera a esa parte de mí que era capaz de amar atada con cadenas en algún secreto lugar de mi mundo. Me aterra pensar que pueda llegar a soltarse. Sé que la soledad no me traerá la felicidad, pero no quiero volver a pasar jamás por esa sensaciones de hace año y medio; y todo por una persona que apenas conocía. Ahora sólo sé que no quiero complicarme, quiero disfrutar de una persona cuya compañía me agrada (y mucho). Deseo seguir conociéndola...

de nuevo...

Las cosas suelen mejorar para poder  empeorar de nuevo. Cuando me pasa algo bueno sólo puedo esperar para ver que será lo que estropee esa situación. El pasado verano, en una de mis escapadas, conocí a una chica con la que he seguido escribiéndome asiduamente. Aunque aún me falte mucho por conocer de ella, mi impresión actual es que es una de esas personas a las que cuanto más conoces, más quieres. Una buena persona, centrada y lo que se podría definir como decente; vamos, nada que ver conmigo, que tengo bastante más parecido con una de las bolas de un maquina de pinball .   Hace poco vino a verme, en mi cumpleaños, para intentar animarme tras esa última crisis. Salimos a dar una vuelta y acabamos la noche hablando, tras salir a dar una vuelta con el grupo de amigos, por fin solos. En un momento determinado  nos fundimos en un abrazo fuerte y largo.   Esa emoción de los primeros momentos en los que conoces a alguien de una forma más íntima se está viendo nublada por ...

El Brocense

 Corría el año mill novecientos noventa y tres, en el mes de octubre pasé de estar en un colegio rodeado de los amigos con los que me había críado a estar en una clase repleta de desconocidos. Allí estaba yo, rondando el metro y medio de estaura y unos cincuenta kilos de peso, faltándome aún unos meses para cumplir los catorce, con la inocencia por perder, completamente un niño, rodeado de repetidores y tripidores bastante más salvajes que cualquier persona que me hubiera encontrado hasta entonces. Supongo que esa fue mi inmersión en  el mundo real.  Hasta entonces había estado relativamente protegido de él, en mis años en la EGB nos habían educado en la igualdad y el respeto a los demás y era algo que todos habíamos llevado a rajatabla, la mayor gamberrada que había visto a nadie hacer en una clase hasta entonces era hablar disimuladamente con el compañero. Al principio intenté pasar desapercibido; supongo que era imposible esconder mi miedo y aquí fue cuando comencé a s...

Impulsos

He relatado aquí algunas historias de mi juventud, esas pequeñas locuras que hacía dejándome llevar por mis impulsos. El tiempo ha pasado y podría decir que he madurado bastante, generalmente me guío por la lógica en lugar de por mi sentimientos, pues normalmente el dejarme llevar no me ha traído demasiadas victorias, más bien casi ninguna. Intento recordar algún momento en el que haya dejado esos sentimientos de lado para utilizar la lógica; creo que parte de mi fracaso se debe a eso, aun teniendo una mente muy lógica apenas la escucho a la hora de tomar decisiones. Salvo una vez y tampoco me fue muy bien, aunque parte de esa historia esté aún por concluir. Me refiero aquí al piso que estoy comprando, en realidad no lo hice convencido y muchas veces siento que, pese a ser una auténtica ganga, es un ancla que ha atado mi vida a una ciudad sin posibilidades. Ya estuve una vez a punto de renunciar a él, de buscarme la vida en la capital y abandonar esta ciudad a la que tanto quiero, y en...

Ciclos

Existe un dicho para darnos esperanzas cuando pasamos una mala época: "no llueve eternamente", pero también podríamos aplicar el dicho a las buenas épocas y el sol acabará poniéndose, las nubes volverán... o cualquier otra frase que haga referencia a que todas las etapas se acaban. Por desgracia la tendencia en las mías es que aquellas en las que estoy bajo de ánimos y veo como el fango me traga, son bastante más duraderas que en las que creo que voy a tener fuerzas para salir adelante. En este caso apenas ha durado diez días antes de volverme a sentir una mierda. ¿El motivo? Lo desconozco; simplemente puedo sentir las ganas de llorar, mi corazón completamente acelerado sin causa aparente y las nubes cubriendo el futuro que hace unos días creí que podría labrarme. Sé que no puedo rendirme, se lo debo a todas las personas que se preocupan por mí, es por ellos que busco fuerzas intentando salir nuevamente del bache. Espero encontrarlas. Ha llegado un momento en el que no sé esp...

"N"

Muchas veces utilizo la escritura para liberarme temporalmente de algunos pensamientos que estén dando vueltas por mi cabeza. Hoy es unos de esos días en los que deseo ponerme a escribir para liberarme de mis preocupaciones, pero la verdad es que no sé por donde empezar. Unos meses atrás, en verano, hice un par de escapadas a Valladolid, en la segunda de ellas conocí a una chica bastante simpática a la que pude decepcionar ese mismo día. Pese a ello hemos seguido manteniendo el contacto durante estos meses, vía email, hasta que el pasado viernes se presentó aquí junto a otro amigo de allí al que sí esperaba, para darme una sorpresa. Y tan sorprendido me quedé que creo que comienzo a asimilarlo ahora.  Debo decir que muchas veces hizo hincapié, durante los primeros correos, en que no quería que pensase que podía ocurrir algo entre nosotros. También había declinado siempre las invitaciones realizadas para que viniese aquí alguna vez, con más gente, no en plan íntimo; hace un par de s...

Listado de propósitos

Suelo pasar de eso de año nuevo vida nueva, aunque haya esperado muchas veces un cambio de vida en la esa fecha concreta nunca fue algo que me tomase en serio. Este año voy a ponerme unos objetivos a conseguir: El primero de todos será el de cumplir mis horarios de estudio y centrarme con ellos, con el objetivo claro de ir a por la máxima nota en la oposición. Un trabajo (y más fijo) ayudaría a mi cabeza a asentarse. Ejercicio, con el fin principal de hacer que mi cuerpo se sienta mejor, que se fortalezca y crezca en aguante (algo necesario para mi " superespalda "); el objetivo secundario es hacer que yo me sienta mejor con mi cuerpo, ya sea por las endorfinas generadas o por que me vea mejor.  Mejorar como persona, pues aunque no me considero malo del todo, sí sé que hay muchas cosas que he de limar en mí todavía. Ejemplos claros de esto son mis prontos y mi orgullo, así que intentaré volverme más calmado y analizarlo todo, que con la edad nos hacemos más viejos, pero deber...

Cumpleaños 2011

Después de cada caída, tras estrellarme contra el suelo, reboto y comienzo a ascender ( por ahora siempre ha sido para caer de nuevo). Siempre intento en esos ascensos volar para continuar mi ascenso o al menos poder mantenerme en ese estado, aunque no ascienda más. He de aprovechar estos días en los que me siento con más fuerza para coger las riendas de mi ser y de mi vida, para cambiar aquello que no me gusta o la menos intentarlo con todas mis fuerzas. Llevo ya unos días en mejor estado de ánimos; a esto debo sumarle esa fiesta de cumpleaños que me vi obligado a realizar por presiones de una amiga y a la que deberé agradecer que fuese un éxito, junto a los demás asistentes, claro.  Un tarde rodeado de amigos de toda la vida con la visita sorpresa de una amistad relativamente nueva que espero siga construyéndose; muchas risas y el cariño  de aquellos que se han preocupado por mí y que en algunos casos han hecho un esfuerzo para poder asistir, cosa que agradezco muchísimo y n...