Ni dormir, ni despertar
Retraso en lo posible el momento de meterme en la cama. Ya he ingerido la pastilla pero el efecto no aparece por ninguna parte. Son más de las cuatro cuando considero que quizá esté lo suficientemente cansado para meterme en la cama y abandonarme en e se mundo de sueños que tanto temo. Es imposible recordar todo lo que pasó por mi cabeza durante la noche, el último sueño si lo recuerdo. Otra vez vivía en la finca, no sé cual era el motivo pero iba a recibir la visita de Alicia y lo veía completamente normal; supongo que el yo de mi sueño pertenecería al pasado, antes de que fuera impensable recibir cualquier noticia suya. Pese a ello, todo era una mezcla del pasado y de la irrealidad inherente a los sueños; por lo menos a esos sueños que no son más. Aun en sueños las cosas siempre se me acaban torciendo, la situación es similar a esas que tanto viví en el pasado, pero viene a verme con su pareja, a presentármela. Ya no veo con nitidez la imagen del chico, sé que es la segunda vez que ...