Esnobismo político

Cuando era un chaval, allá en mi adolescencia, decía ser de izquierdas. Por aquellos entonces yo pensaba que la izquierda promovía valores como el respeto y la igualdad; que buscaba el bienestar de todo el pueblo. Muchos teníamos la idea romántica de poder hacer algo importante en la vida, queríamos sentir que nos resistíamos a un sistema opresor y que nosotros éramos los que podíamos cambiar las cosas hacia sistemas que fueron derrotados mucho tiempo atrás; comunismo y anarquismo sonaban bien en nuestros oídos. Era en realidad nuestra ignorancia la que sonaba bien.

Obviamente ya no puedo decir que sea de izquierdas; mis ideas no han cambiado, simplemente la he visto tal y como es en realidad. Creo que evolucionar es un acto de madurez y que, por desgracia, muchos seguirán siendo niños toda su vida. Puede que directamente no quieran reconocer que han estado mucho tiempo equivocados; otros simplemente seguirán lo que la moda y los modernos, erigidos por si mismos como adalides de la cultura y no precisamente porque sean cultos, dicen que está bien visto.
Sólo puedo decir que la falta de espíritu crítico va unida siempre a la ignorancia y a la ausencia de inteligencia.

Mirando a una izquierda que se llena la boca con la lucha de clases, con arcaicas formas políticas que no hacen sino ignorar los derechos que debieran ser inherentes a cada ser humano; liderada por ricos que irónicamente no cesan de hablar de la lucha de clases. Diría que esta izquierda olvidó al pueblo hace demasiado tiempo... en realidad, si estudiamos su historia, veremos que la izquierda siempre fue así. Jamás pensó en el pueblo, no es más que otra forma de despotismo ilustrado; desilustrado esta vez, por desgracia.

Llevo varios años aguantando insultos y descalificaciones de todo tipo. Gente que necesita llevar ropa con un nombre o icono concreto me clasifica de pijo o niño de papa, cuando el coste medio de cualquiera de mis prendas de vestir apenas llega a los 15€ y muchas  de ellas me han acompañado durante una gran cantidad de años. Eso sí, luego hablan de que hay que repartir riquezas (en lugar de gestionar correctamente la suya).  A todos les encanta decir lo opresora y poco respetuosa que es la derecha, eso sí, todos tienen la osadía de llamar estúpidos (por suavizar términos) a aquellos que no opinan como ellos. ¿Dónde está el respeto? Simplemente fingen tener unos valores cuyo significado desconocen.

Quizá la derecha no se corresponda demasiado con mi forma de ver la vida, pero tiene que algo que sí busco y veo necesario: la coherencia. Defienden las ideas que dicen van a defender.

PD: Esta vez he votado al PP. A cualquiera que quiera volver a hacer referencia a mi inteligencia le agradecería primero que se plantee si su CI supera el 172  en cuyo caso me plantearé atender su comentario; en caso de no ser así, sería un detalle que se parase un segundo a analizar si quizá simplemente no llegue a tener la misma perspectiva que yo.
Y sé que resulta prepotente decirle mas, hablando mal y pronto, estoy hasta los cojones de que gente con un intelecto mediocre me hable creyéndose superior a mí cuando yo trato como a iguales a todos por muy cortitos que los vea.

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