Resurrección

Esperaba ya vencido la noticia, pensé que reunirías el valor de hablar conmigo por teléfono para decírmelo pues con tantos kilómetros por medio hablar las cosas cara a cara es complicado. Veo que no lo  has conseguido.
Estoy realmente sorprendido. No por ti, como ya te he dicho, eso es algo que llevaba tiempo esperando. Estoy sorprendido por mí; en ese correo he leído cosas que en lugar de hacerme daño me han hecho alzarme y han retirado esa incertidumbre que era en realidad lo que me causaba el dolor.  Creo que tengo más cosas en común contigo de las que pensaba.
Por primera vez en mucho tiempo una persona me ilusionaba de verdad, sentía que estaba vivo y aunque luego todo se fue al garete y comenzó a dolermé, ahora sé que realmente estoy vivo. Siento que no necesito a otra persona a mi lado para sentirme completo.
Hacía tanto tiempo que no me sentía así que volqué toda mi pasión hacía ti. Al final creo que sí que puede que el destino decidiera cruzar nuestras vidas, lo hizo para que mutuamente nos ayudásemos a salir de esas cenagal en el que habíamos quedado varados. Y aunque ha dolido, ha funcionado.
Casi podría decir que tengo alas. Creo que cuando me limpie el poco fango que me queda encima podré volar y ser libre y feliz como  lo fui hace tantísimos años.

Así que sólo puedo darte las gracias, pese a todo. Espero que alguna vez reunas el valor necesario para darte cuenta de que lo que hay aquí es un amigo que simplemente desea lo mejor para ti y al que no le gustaría que la persona que le devolvió a la vida cayera en el olvido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota