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Mostrando entradas de diciembre, 2015

Errando

Intentando encontrar la forma de hacer las cosas correctamente y nunca consigo acertar. De una forma u otra siempre acabo lastimando a alguien que me importa, a veces porque no controlo mi demonio interior, otras veces las arrastro a mi caótico mundo y las más, las últimas, sólo intento hacer lo mejor. Las tensiones entre las amistades creadas por mis actos, o por lo que no he sabido hacer en su momento, dañan a esas personas que entraron en mi vida en el momento oportuno, evitando que me derrumbara y tirando de mí, para que luego yo no haya sabido manejar correctamente las situaciones. Mal día ayer al ver mal a dos amistades y no poder evitar sentir que he fallado. O más bien que fallé en su momento, resentido todavía con quien me había abandonado en el pasado no me quise exponer lo suficiente para volver a sufrir. Pero al final ves lo que has hecho y duele más. Ahora tengo que lidiar con nuevas circunstancias y busco la forma de hacerlo todo de la mejor forma posible, intentando no d...

Navidad 2015

No recuerdo qué fue lo último que escribí aquí, sólo sé que voy a intentar dejar de lado las preocupaciones del trabajo durante las fiestas pese a no ser yo muy navideño. Tras la semana caótica volvió parece que todo se ha calmado, en parte, supongo, porque pedí al médico de cabecera que me diera algo por mi estado ya que la psiquiatra se negó a atenderme (por fortuna la carta que escribí a Gerencia de Área ha surtido efecto y me han cambiado de especialista). Por un lado me he dado cuenta de qué necesitaba poner un límite a ese "algo más" que tenía que un amiga por no tener futuro y saber que acabaría destruyendo la amistad; ciertamente prefiero preservar esto último ya que es un pilar importante en mi vida en estos momentos y no me quiero perderlo. Esto me ha llevado a tener un inesperado día de Nochebuena. La conversación que tuve a través del odiado whatsapp para aclarar la situación, aunque quede pendiente hablar en persona, me dejó bastante chafado. Hablando con otra am...

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Hace un año no parecían existir opciones de que mi vida cambiaste. Este año ha sido muy diferente los que le han precedido, salvo porque este año sí tendré que celebrar la navidad. Todo lo que había conseguido hace unos meses, lo bien que estaba, el sentir que todo podía cambiar... todo se está desvaneciendo y dejando hueco, o tal vez sólo desenterrando, los pensamientos que siempre estuvieron allí.  He caído varias veces este año, todas relativamente leves y de las que he podido recuperarme, pero ahora me encuentro de nuevo hundido en mi mísera oscuridad. El camino es tentador y sólo el deber es el que para que lo siga, aquellos que no podrían seguirme y quedarían marcados aquí; o peor aún, que alguien más lo hiciera.  Sólo puedo contemplar el camino sabiendo que un día acabará su recorrido y cruzando los dedos para no recibir muchos más reveses ni sumar más cosas de las que arrepentirme.

Asentándome

Ayer hice todos esos pequeños recados que tenía pendientes: recoger la baja, hablar con el médico para que me pusiera algo de medicación (obviamente necesario esto después de la que he liado la pasada semana de la que recuerdo bastante poco), ir a la mutua, hablar con el abogado y llevar la baja. Por ahora sé que ya son conocedores desde la pasada semana del tema de la reclamación pero no han querido reunirse con el abogado. Al llevar la baja tuve la mala suerte de encontrarme a dos de mis jefes de frente; uno se quedo parado y disimuló. El otro no pudo ni disimular y puso una cara de susto peor a la de cuando no arrancaban los servicios durante el traspaso de verano. Nadie quiso hablar conmigo, salvo la administrativa, que esta vez se apresuró a decirme que no me preocupase que ya le estaban en mirando en Madrid las nóminas. "Ya me da igual" le respondí con una sonrisa y salí de allí. No dejo de pasar tensión y sufrir una ansiedad enorme por tener que ir allí y enfrentarme c...

Locura

Nuevamente hice algo que no debí por una persona a la que tenía en estima. Supuse que un día de esfuerzo sólo recaería en otro de dolor: no fue así. He estado una semana con migrañas, volvieron tensiones emocionales de episodios que debían estar zanjados, la presión por los problemas laborales colmaron la gota y quise desaparecer (o mejor dicho, quise que mi dolor desapareciera). No recuerdo casi nada del sábado anterior y apenas lagunas de esta semana (todos reconocen haberse dado cuenta de que no era yo, salvo aquella persona que, quizá sin mala fe, ha visto la oportunidad de recuperar algo que está completamente roto). Volví a subir mi blog, a un nuevo perfil. Las pastillas eran un paliativo pero también necesitaba escribir algo y desahogarme y ahí fue donde ella interpretó que mi miedo a que supiera que había estado con más personas era por "ese amor" que sentía por ella. Como un pelele y todavía bajos los excesivos efectos de las drogas legales me ha estado manejando has...

vote me for president

Bajo los efectos de unos cuantos días de excesos de medicamentos, de pastillas, de jugar a devorar lacasitos con el fin de sentirme mejor, de evadirme de la realidad y de todo aquello que me creaba tensión, me encuentro con un fuerte dolor de cabeza, recostado en mi sofá negro con líneas moteado de grises manchas en los cojines, una manta para evitar el frío y mis fieles perros a mi lado. Sí, esas "bestias" que pueden asustarse de mí en algunos momentos pero enseguida vuelven a estar a mi lado mostrándome su adoración. Un cariño que necesito. No sé muy bien cómo ha transcurrido la semana. Sé que he averiguado cosas que prefería que fuesen mentira, no quería que una persona que representaba un apoyo tan importante para mí fuese capaz de jugar de tal manera con los sentimientos de otra persona (y con los míos). Entiendo que  pudiera sentirse atraía por mí (no mucho, la verdad, pero sé que esas cosas pasan) y hubiera sido todo mucho más sencillo si la sinceridad hubiera premiado...

Estos meses

Se acerca el día en que deberé enfrentarme a la empresa, quizá ya hayan comenzado las conversaciones entre mis abogados y ésta y prefieran mantenerme al margen (para mí supone un bache enorme y está acabando con mi moral) por el momento.   Intento no darle vueltas a la situación pero me es imposible y no creo que pueda parar ya hasta que esto esté solucionado. Hoy además he rescatado, aunque no leído, lo que había escrito del blog anterior hasta marzo; mucho ha llovido y demasiadas cosas han cambiado desde entonces. Yo he conseguido limar algunas de las de esas cuestiones personales que tanto me preocupaban, pero mi esencia sigue siendo la misma y sé lo que puedo hacer en cualquier momento.  Aunque aquí no haya llegado a quedar reflejado, durante el verano estuve trabajando con unos horarios brutales, durmiendo con suerte un par de horas al día y cargando con la responsabilidad de que todo funcionara bien en la nueva sede. Se me cambió el contrato y se me prometió que seguiría...