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Mostrando entradas de mayo, 2017

Harto

Tras un domingo excesivamente movido, que yo esperaba pasar lo más tranquilo posible centrándome en ir el lunes a la psiquiatra (con muy poca esperanza de conseguir algo de ayuda con los medicamentos). Si tengo suerte, no me atenderán hasta dentro de unas doce horas, pero tengo claro que necesito algunas pastillas que me ayuden a salir del camino que llevo mucho tiempo siguiendo. Cada vez la muerte es más una salida, o mejor dicho, un buen final. ¿Qué se me ha perdido a mí en este mundo en el que apenas puedo contar con alguien? Me han fallado las amistades. ¿Raro, no? Demasiado ocupado "limpiando" como para poder hablar un rato conmigo, aquel que me ha hecho salir de la cama de madrugada para evitar que le pegasen, ir a Madrid para ayudarle a traer el coche cuando no tenía experiencia conduciendo o simplemente tener que dejar de lado mi malestar para pasar un rato con él mientras se desahogaba, ya que "lo necesitaba". Esas son sólo algunas de las cosas en lo que lo...

Explotó

Harto de ser el receptor de todas las quejas de los problemas de mi familia, y ante la cobardía de aquellos que debían afrontar sus propios problemas, he optado por ser yo el que desvele lo que llevan años diciéndome para ver haciendo explotar todo consigo que algo se solucione. Mientras comenzaba a escribir esto, mi padre se ha presentado para intentar que me retracte, queriendo convencerme de que soy yo el que me he inventado las cosas. Bendito programa ese que graba las llamadas telefónicas... Pero esto sólo demuestra el pánico que le tienen a mi hermana. Supongo que ya debería estar acostumbrado a ser el mal hijo. Durante toda la etapa que más o menos logré existir, sin querer desaparecer de este mundo, llevaba ese título. Supongo que es lo que pasa por ser sincero, en lugar de actuar como hacen los demás. Hoy ostentaré también el título de mal hermano por haber sido yo el que ha le ha dicho a la mía que mis padres no querían que siguiera viviendo en su casa. Esto puede parecer alg...

Tantos años para nada

Transportado a los noventa por la música que estoy escuchando, no paro de sentir lo mucho que extraño aquellos años. ¿Y por qué? Pues analizando la situación que vivía entonces, no puedo decir que es porque todo fuera bien en mi vida. Los problemas en casa, aunque mitigados, existían. Yo me sentía completamente sólo y perdido, de hecho cuando empecé a escuchar esta música ya me planteaba muy seriamente quitarme de en medio. Después mejoraría, pese a que muchas cosas siguieran mal en mi vida, llegué a tener un grupo de amigos con el cual podía desconectar de la realidad y pasarlo bien. Alcohol durante los fines de semana para huir de una vida cutre, alcohol de forma masiva que acabó siendo consumido a diario. Vivir libre pese a tener que regresar a mi casa; pero una vez allí podía encerrarme en mi habitación y esperar de nuevo a la siguiente aventura. No había más que eso, el vivir el momento y tener esperanzas en que, algún día, todo mejoraría y conseguiría tener mi vida deseada. Unos ...

Atontado

Viviendo cada vez más dentro de mi cabeza, supongo que "atontado" es la palabra que mejor define mi estado. Anestesiado en mi trato con una realidad que me es indiferente en sus mejores momentos, mi mente no para de saltar al pasado, sin pedir permiso, para mostrarme una y otra vez diferentes vivencias de múltiples épocas. Y aunque no reconozco a aquel chico que las vivió, es cierto que me hacen sentir mucho más que cualquier otra cosa de mi vida actual. Me es imposible centrarme en nada. No fallan sólo las relaciones personales, tampoco puedo rendir en lo profesional. Hoy más que nunca se puede decir que los títulos no son más que papeles, pues lo cierto es que parece que alguien ha borrado esos datos de mi cabeza y ya no soy capaz de recordar lo antiguo, ni tampoco lo nuevo. Me fallan los números y la memoria en las cosas más sencillas, y eso hace que me sienta cada vez más desesperado. Supongo que por eso mi mente salta al pasado. Salta a esos pequeños momentos de felicida...

Absoluta soledad

No se trata no ser capaz de no tener presentes todos y cada uno de los fracasos que has cometido en tu vida. No es sólo que cada año las cosas se compliquen más y que cada vez el sendero se vuelva más oscuro. Ya no se trata de tener guerras que enfrentar contra un mundo en el que no debería estar, del que no forma más que parte material, en su más significado más sencillo.  Ya no es únicamente la carga que se arrastra mientras avanzas hacia un fin más esperanzador. Hace mucho que no existe esa luz al final del camino. ¿Y qué hay? El fin de la oscuridad. Ya no quiero dejar escritas mis historias antes de marchar, a nadie le importa lo que vivió y sufrió una persona entre miles de millones. ¿De que sirven todos esos sueños, esos momentos de ilusión, en los que todavía creía que podría alcanzar ese imposible llamado felicidad? Felicidad... Eso que se ha convertido en algo que te hace creer que merece la pena vivir hasta que, nuevamente, es arrancado de tu vida o se vuelve una mentira ...

Obligada soledad

Perdido en mis pensamientos dejo volar la imaginación, mientras intento soñar despierto sin que los sueños se tornen en pesadillas. Son tantos los deseos que puede tener cualquier hombre: el poder absoluto, dinero, fama... Todos esos sueños que desde pequeños hemos tenido y que para algunos fueron metas. Yo deseaba escribir y poder ganarme la vida con ello. Deseé también, muchas veces, un trabajo bien remunerado que me permitiera llevar un ritmo de vida en el que poder cumplir todos mis caprichos. ¿Y quién no sueña con la lotería? Una forma de "resolver" la vida de alguien y borrar la mayoría de sus preocupaciones. Mi mayor sueño, sin embargo, era el de poder compartir mi vida con alguien. En realidad es casi una necesidad para una parte de mí, algo que sigo deseando a sabiendas de que es un imposible. Sólo tener alguien a quien abrazar mientras ves una película en la tranquilidad de tu hogar, con quien poder dar un paseo y hacer que el mero hecho de saber que camina a tu lad...

Buscando el olvido.

Buscando el olvido. Algo ansiado en sus diversos aspectos: el de querer olvidar y el de no querer ser recordado. Admito que camino nuevamente al borde del precipicio. Las decepciones de la vida vuelven a golpearme; y las pocas esperanzas con las que había retomado el año se han desvanecido. Los nervios, la ansiedad social, el desprecio por mi ser... Cosas que nunca van a desaparecer. Dormir y no despertar. Casi mejor si lo hago sin soñar, pues ya he soñado demasiadas veces en mi vida. Tantas veces lo he hecho despierto y tantas veces he visto los sueños cayendo como un castillo de naipes... Intento mirar hacia delante, al igual que lo he hago hacia atrás. Me digo que ya no queda tanto, que he llenado mi vida de desilusiones y con suerte en unos años se apagará definitivamente sin la necesidad de que sea yo el que baje el interruptor. No veo futuro para esos años. No veo forma para aguantarlos y no creo que tenga fuerzas para resistirlos. ¿Cómo una persona con una vida, en teoría, tan c...