Buscando el olvido.

Buscando el olvido.
Algo ansiado en sus diversos aspectos: el de querer olvidar y el de no querer ser recordado.

Admito que camino nuevamente al borde del precipicio. Las decepciones de la vida vuelven a golpearme; y las pocas esperanzas con las que había retomado el año se han desvanecido. Los nervios, la ansiedad social, el desprecio por mi ser... Cosas que nunca van a desaparecer.

Dormir y no despertar. Casi mejor si lo hago sin soñar, pues ya he soñado demasiadas veces en mi vida. Tantas veces lo he hecho despierto y tantas veces he visto los sueños cayendo como un castillo de naipes...

Intento mirar hacia delante, al igual que lo he hago hacia atrás. Me digo que ya no queda tanto, que he llenado mi vida de desilusiones y con suerte en unos años se apagará definitivamente sin la necesidad de que sea yo el que baje el interruptor.

No veo futuro para esos años. No veo forma para aguantarlos y no creo que tenga fuerzas para resistirlos. ¿Cómo una persona con una vida, en teoría, tan cómoda, puede sentir tanto dolor?
Me golpea el dolor físico y machaca las pocas fuerzas que tengo para aguantar.

Llevo semanas peleando con la existencia, llorando oculto mientras intento fingir y engañar a los que me rodean; intentado mentirme a mí también sabiendo que esta dolor forma parte de mi maldición. Algo de lo que nunca podré deshacerme ya.

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