Ladrones de momentos
Hablando con un amigo al que una chica ha utilizado hace poco, hemos sacado bastantes similitudes en el tipo de persona que te hace creer que te ama sólo para sacar un rato de diversión o provecho, quizá para sentirse querida, sin importar el daño que vaya a hacer. Nos hemos dado cuenta de que el daño es tan grande porque te siente estúpido de haberte creído todo lo que te han contado, incluso habiendo a veces claras señales de que todo es una mentira. No duele es que sólo duela perder a una persona que has querido, o que quieres todavía; duele el abrir los ojos y ver que para esa persona no eres nada y nunca lo fuiste. En mi caso, el ver fotografías o saber historias por un amigo común, saber como reía y disfrutaba de la vida, mientras yo me ahogaba en lágrimas noche tras noche, como me faltaban las fuerzas cada mañana (y me siguen faltando) para afrontar el día, como me ha arrebatado mi fe en las personas. Ver sonreír a esa persona me duele, pues sé que jamás ha vuelto a pensar ...