San Jorge 2013

Como suelo decir: otro día más, otro día menos.  
Me he obligado a pasear entre la gente aprovechando que era la feria del libro, con la excusa de poder mirarlos y fingir que estoy haciendo algo. Lo tomo como una misión para poder acabarla pese a mis ganas de salir corriendo y huir, aunque no creo que fuera mi casa el lugar al que desearía ir, simplemente lejos de todos, a un lugar en el que comenzar una nueva vida desde cero, sin pasado alguno (o en el que simplemente se acabe el presente actual, una idea que soy incapaz de abandonar completamente).

Llevo años sin leer y mi capacidad de concentración no da para ello (no da para casi nada, en realidad), como tampoco lo hacen las ganas, las fuerzas o la apetencia. Antes era algo sin lo que no podía vivir y ahora es algo que se ha quedado tan vacío como lo estoy yo. Supongo que esa es la realidad, ya ni tan siquiera me queda el dolor como tal, sólo unos recuerdos de ciertos sentimientos, el eco de lo que hubiera deseado para mí y mi resignación a la nada. 

Esta ciudad es muy pequeña y cuando te cruzas con alguien a quien has conocido de joven y lo ves con sus hijos o su pareja, formando ya una familia, avanzando a lo que se supone que es correcto, me doy cuenta de cuán alejado estoy yo de conseguir eso. ¿En mi estado? Imposible. ¿Qué podría aportar yo a alguien si estoy repleto de oscuridad (por definir de alguna forma la culpa, la ira, el odio hacia mí mismo, la desesperación y una decena de sentimientos similares más). 

Apartado de todo. No tanto como desearía estarlo y a la vez más de lo que me gustaría: una contradicción completa, así soy yo en casi todos mis aspectos: ahora una cosa y a la vez la contraria ¿Cómo puedo encontrar así algo de paz si, haciendo alusión al mito de cherokee, mis lobos son gemelos antagónicos de igual fuerza y resistencia? No puedo diferenciarlos. 


Y luego está algo que leí ayer, un absurdo dinero para gente sin problemas reales o que tan sólo necesita un empujoncito. Eso del método kimmon, os invito a buscar información al respecto pero ya afirmo que muchas de las cosas que cuentan son falsas, o al menos en mi caso no funcionan (no lo he intentado por el método en cuestión, pero habla de que si andas como si te sintieras bien te sentirás bien... y los que llevamos actuando tanto tiempo, tantas horas delante de los demás y rompemos a llorar al llegar a casa, sabemos que eso es una mentira enorme).

En fin. Aún de como me sentido al ver los libros para niños pequeños y pensar que debo obligarme a distanciarme de mi sobrina, para que no me extrañe el día que falte, pues soy consciente de que destino puedo acabar teniendo. 

¿Más? Aparte del sentimiento de soledad constante, de no pertenecer a ninguna parte y no de la falta de ganas de existir, no me queda mucho por decir. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota