Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2015

Dañando

Ese momento en el que ya no puedes aguantar más. En el que estás harto de escuchar mentiras sobre ti, esos escribiste que no aparecen por ninguna parte y todo ese vómito de emociones negativas en tu rostro por ofrecer la mano en lugar de la cama. Respondes una vez, otra, otra más... Siempre intentado evitar dañar a esa persona que, por desgracia, te importa; y finalmente no ves otra opción que quitarle la venda de los ojos con brusquedad, para que se dé cuenta de una vez (cosa que dudo que pase) de quién destruyó todo realmente, quién insultó y humillo a la persona que intentaba sostenerla sin obtener una respuesta negativa. Pero llegado el momento has de mostrar la verdad tal cual es, de una forma cruenta y simple. Tú fuiste la culpable. Es por ti que ni estamos juntos ni podremos volver a estarlo. Lo has roto todo, incluso has destruido la amistad que podría haber quedado, el apoyo que te estaba ofreciendo en ese camino que debías recorrer. Ahora sí estas sola, porque bien te has enc...

Sobre el suicidio y las autolesiones I

Hay algunos temas un poco peliagudos que dejan a la gente helada cuando admites que tú lo haces: suicidio y autolesión. Del primero obviamente me refiero a los intentos, esos que para muchos ignorantes no son más que formas de llamar la atención. En mi caso ha habido dos tipos de intentos (y se han quedado en intento por cuestión de suerte y resistencia corporal, porque lo último que pretendes en ese instante es llamar la atención de nadie), por un lado el arrebato del que apenas recuerdas absolutamente nada y por otra el planificado. El primero suele darse, en mi caso, tras alguna discusión o algo que me descoloqué mucho. Pierdo el control de mi cuerpo y me golpeo y en un momento determinado, para intentar calmar ese intenso dolor que se siente acabo tomándome todo lo que tengo a mano; si bien en este caso no es verdaderamente un intento de suicidio, pues aunque uno pueda estar al borde de la muerte lo único que buscaba era "paz" sin razonamiento alguno. El segundo tipo es e...

En el otro bando

He pasado mucho tiempo siendo yo la persona que sufría el desamor y había perdido creído perder el control de todo, sintiéndome muerto y dolorosamente vivo a la vez. Siento, de hecho, que la última persona a la que entregué mi corazón e ilusiones se las quedó, pues han pasado más de cinco años y aunque en pequeñas dosis me he sentido bien, lo cierto es que no he logrado superarlo. Un golpe demasiado duro y aunque ese amor irracional y animal que sentí, todo ese sueño y esa magia que fue para mí, se hayan desvanecido y no quede más que un recuerdo que rara vez cobra vida. Hoy soy yo quien ha de apartar a una persona de mi lado y me siento treméndamente culpable por hacer daño a alguien y no poder evitarlo. He ofrecido ayuda y no ha servido. He aguantado sus gritos e insultos en la calle y he dado luego una nueva oportunidad, intentando construir una relación basado en algo distinto a la pasión que ya sentí una vez. Pero nada ha funcionado y todo se ha ido al traste una y otra vez. Sien...