Un nuevo tropiezo
Duele la perdida. El sentir que lo has dado todo por alguien que realmente nunca te ha apreciado. Duele más el saber que esos pocos momentos que hemos pasado nunca volverán. Duele, más de lo que me gustaría admitirlo, el hecho de que durante un pedazo de tiempo he podido sentir cómo podría haber sido mi vida de otra forma. Sentados o paseando, pendientes de los niños. Casi he podido sentir lo que había al otro lado del camino que no escogí. Duele perderos a los tres. El haberte intentado salvar, ofrecerte todo y que te diga que me importas, y que todo eso sea un insulto. Vivo rodeado de gente a la que nunca comprenderé, pero eso no quiere decir que no llegue a quererla.