La bestia interior

Durante unos días libre. 
Has vuelto a recorrer el mundo sin importarte nada y ahora, tras todo lo ocurrido, sólo me pregunto: ¿Por qué no seguiste existiendo sin mí? 

Parece ser que de golpe has vuelto a tu madriguera, y que cuando lo haces soy yo el que se queda fuera lamiéndose las heridas. ¿Podemos ser el mismo? Comparo dos imágenes tan opuestas de nosotros y casi no reconozco ni el parecido físico, pese a ocupar el mismo cuerpo. 

Y de todos estos días sólo me queda pensar lo solo que vuelvo a sentirme, cuando creí que ya me había acostumbrado a ello. 

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