No hay bien que por mal no venga
Quitándome de las drogas legales estoy e intentando hacer acopio de fuerza moral, aunque flaquee. He pasado una noche infernal, ayer tenía reunión con algunos vecinos para preparar la ya reunión oficial de mañana de modo que lleváramos una postura más o menos similar y los del otro bando no pudieran cogernos por separado y dividirnos. Bien, bajé ya con el pinchazo en la espalda y con cierto dolor en la sien, sabiendo que se me venía encima uno de estos ataques de migrañas (que desgraciadamente han multiplicado su potencia en las últimas veces). Conseguí, con el guiñando el ojo a todo el mundo, acabar la reunión y al llegar a casa me acosté directamente. Ha sido una noche llena de temblores, sudores fríos, un dolor infernal en la cabeza y en la espalda, vómitos y demás. Pero como quiero intentar ser positivo con las cosas pues diré que tras una noche así peso un kilo menos que ayer, así que el "embrujo" de las pastillas se va deshaciendo y voy recuperando mi forma habitual.