Recursividad
Odio tener que hacer de paño de lágrimas en asuntos de amor; escuchar las tristezas de los demás acaba reanimando a las propias que, en un fiero despertar, arremeten de nuevo contra tan magullada mente. Unamos este suceso a un par de conversaciones transcendentales y algunos comentarios desafortunados acaecidos durante el fin de semana y obtenemos un resultado magnífico.
Más allá de mis pies, de nuevo el precipicio. Ese en el que una y otra vez caiga y del cual, de alguna manera, parezco escapar para poder caer en el de nuevo. Quizá sea un abismo recursivo que se contiene a sí mismo hasta el infinito.
Necesito aprender a desprenderme del pasado, a olvidar completamente y a no volver a recordar lo bueno que he vivido para no extrañarlo en el presente. Veo que una parte de mí no quiere deshacerse de los recuerdos pues teniéndolos consigo volver a revivirlos durante algunos instantes consiguiendo ver que hay cosas que pueden darle un sentido a la vida; aunque me hayan sido arrebatadas (o sea yo mismo el culpable de su perdida).
Desearía tener la fuerza para aguantar el no tener esperanzas. No la tengo y es por ello que necesito mantener falsas ilusiones y recuerdos de algo que jamás deberá ocurrir. Si las sombras decidieran abrazarme no me importaría dejar de avivar esas mentiras y volver a lanzarme a su encuentro... pero son demasiadas las veces que se han apartado de mi volviendo fallidos mis intentos de cambiar mi destino y demasiadas las veces que me han alejado de su lado dejándome con ese cúmulo de sensaciones y, como siempre, esas palabras en mi cabeza: "Sólo cuando yo lo permita"
Y así, una vez más, avanzo en mis días más con la esperanza de ver pronto su fin que con el deseo de encontrar un camino en el que vea la felicidad, pues sé que, nuevamente, no sería más que otro espejismo.
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