Día previo
Hacía tiempo que no tenía un día en el que las cosas salieran tan bien como hoy.
La conversación con la asistente social me ha animado a presentar ya los papeles de la minusvalía. He consultado con una buena amiga que tiene un despacho de abogados y me ha animado también a presentarlo dándome ánimos y viéndolo como un caso bastante claro por la de veces que reconocen la cronicidad de las lesiones (psíquicas y físicas), pese a que no se hayan atrevido a escribir el diagnóstico físico que tres médicos me han dado de forma independiente.
Pese a todo, sigo escéptico a lo que pueda pasar en el futuro con todo y no creo que lleve a nada, pero aun así durante un rato he sentido algo de esperanza.
En CADEX también me han atendido bien y aunque no me han aceptado los informes de urgencias por "no estar realizados por especialistas" (en el caso de las urgencias psiquiátricas no lo comprendo puesto que si es un especialista la persona que las atiende) sí que se me permitirá hablar y exponer más papeles en el momento en el que me valoren (o me juzguen).
Con la suerte que tengo me darán una minusvalía justa para seguir siendo considerado completamente normal y me quedaré sabiendo lo que ya sé, que estoy jodido, y sin que me retiren ninguna traba a la hora de intentar reconstruir mi vida.
Por otra parte, la negativa de ciertas clínicas a dar papeles, ya sea por haberlos perdido o no, el informe de apenas más de medio folio, membrete y firma incluidos, tras cinco años de tratamiento que me dio el Dr. Angel Luis Blanco González, la negativa del tan reconocido Dr. José García Torón a entregarme informe alguno por saber que contradecía al de su compañera, incluso los errores que ésta misma incluyó en el informe pueden no ser tan relevantes como el hecho de que todos reconozcan que los dolores son crónicos, así como la depresión.
Quedo a la espera de la clínica Katibi y la neuróloga Alicia Teresa Berenguer, pues aunque pedí los informes hace cerca de un mes aún no han comenzado a hacerlo. Espero leer que han escrito y que plasmen lo mismo que me dijeron a mí en su momento en lugar de lavarse las manos como han hecho muchos de sus compañeros.
Luego ITV, he llegado pronto y en diez minutos la tenía ya pasada sin pega alguna.
De ahí a llevar todo a casa de mis padres, la comida principalmente y la cesta de los perros. Leela no se ha separado de mí y Mico estaba algo resentido, aunque sí que ha solicitado un abrazo antes de hacerse el indiferente. Es increíble los pensamientos tan complejos que pueden llegar a tener los animales.
Y me queda enfrentarme al día de mañana. ¿Qué me dirán las especialistas antes mis escritos y propuestas? Sólo espero que todo marche la mitad de bien que hoy y poder desaparecer una temporada, desconectar del mundo sin causar dolor a nadie y si fuera posible, mejorar algo (aunque esto lo duda más incluso que el hecho de que me admitan la minusvalía).
Con suerte mañana ya no dormiré en casa y pasaré una buena temporada en ninguna parte, curándome del mundo en mi soledad. No será un paseo de rosas, va a ser duro, pero de las únicas opciones que veo ahora es la primera que quiero probar.
Al final mantengo dos frentes, esperando haber conseguido mis objetivos en uno antes de tener que comenzar a combatir en el otro.
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