Un día tranquilo...
Llevo ya bastantes tranquilizantes y sigo desquiciado.
Hoy me libraba de ir a la tortura de la rehabilitación, que más bien debiera ser repetición y punto, pues poca novedad veo yo en lo que hace y esta claro que eso puede ayudarme a estirar los músculos, pero no va a arreglar la raíz del problema.
He aprovechado que iba a librarme de una sesión de dolor para ir a comprar; los planes han cambiado repentinamente y he tenido que ir volando a por mi madre pues mi padre se encontraba ya en urgencias. Sinceramente he pensado que iba la situación iba a ser bastante más grave aunque por fortuna todo ha quedado en un simple desmayo por una bajada de tensión; casí supera mi record de 6-4 con un 7-5 (aunque el sólo está tomando una pastilla y yo tomase un centenar).
Acabado el percance he cedido hoy y he comido con mis padres, sobre todo por seguirlos con el coche hasta casa.Mi padre no se encontraba bien y se ha acostado, lo que me ha dejado con mi madre y aunque quería marcharme corriendo he vuelto a ceder para que no se molestase; a fin de cuentas haber ido hoy me libra de pasar por allí el fin de semana.
Me ha entrado el miedo en el cuerpo en cuanto la he visto llenarse la copa con tinto hasta rebosar. Sabía muy bien como iba a acabar y es como ha acabado, con ofensas, con insultos que ni tan siquiera se da cuenta que pronuncia, a barbaridades totales, al cizañeo constante entre hermanos o entre otros miembros de mi familia. Hablando de herencias ya, como si nos importase. Cuando se empeña en decirme que parte me corresponderá y cual no me entran ganas de hablarle de ese trato que tengo conmigo mismo, es que me invitará a abandonar esta vida una u otra forma, según se me cruce el cable en ese momento. Quizá la muerte no quiera aceptarme pero ya encontraré a alguien que me lleve a ella; tal vez simplemente me vuelva nómada y abandone todo lo que tengo ahora en busca de una forma de librarme de su sangre maldita (pues ese comportamiento y esas transformaciones de ser encantador a demonio son compartidas por algunas de sus hermanas). Sé que estoy infectado con ello pero ese conocimiento es lo que me da el poder de mantener a mis demonios encerrados, o al menos intentarlo.
Yo no quiero herencia. No hay forma de conseguir aquello que deseo pues es un pasado diferente y eso es lo único que ningún poder puede cambiar. Deseo pues librarme de de esta vida, bien con otra distinta lejos de aquí, sin mirar jamás hacia atrás, o convenciendo a Caronte de que me deje cruzar con esa moneda de plata que guardo para él.
En fin, todo estrés y mierda. Y para colmo mañana volver a la tortura inútil de la semana...
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