Entradas

201502250109

Hace tiempo escribí pensando en que finalmente habían optado por no contratarme, pero me equivoqué. He aprendido a ponerme en lo peor y, aunque durante la pasada semana me mantuve con la moral en un nivel aceptable, nuevamente vuelvo a hundirme al verme en casa, pensando en mi vida (o en la vida) y en el poco sentido que le encuentro a la misma. Intento no pensar y el trabajo me ayuda a ello, pero el tiempo libre me permite ver ese vacío en mi interior que he intentado llenar con tantas cosas en el pasado. Hoy he hecho un repaso de mis días, desde los primeros botellones hasta las últimas fiestas en las que la cocaína me ayudaba a olvidarme de todo; pasando por mis primeros años con las drogas, los que he pasado sin ella, en todos los "amores" por los que he perdido la cabeza, los buenos y los malos momentos, aunque haya bastantes más de los segundos; y sobretodo en los momentos en los que lo olvidaba todo. Hoy en día ya no recurro a esos métodos para olvidar porque sé que no...

Reflejo del alma

He aprendido a controlar los gestos de mi rostro delante de los demás. Finjo bien las sonrisas, me adapto y puedo parecer esa persona segura de si misma que siempre tiene la capacidad de apoyar a los demás o de hacerles reír con algún comentario en el momento oportuno. Controlo muchos de mis actos (aunque por dentro las sensaciones que tenga sean muy distintas) y salvo por el hecho de mantener en realidad la distancia con el mundo exterior, normalmente consigo engañar a todos los que me rodean. Hace tiempo que no uso gafas de sol. La realidad es que no lo hago porque se me han ido rompiendo, no porque no las encuentre necesarias; y hace un par de días pude comprobar cuánto las necesito cuando una persona que no me conocía pudo ver lo roto que está mi interior mirándome a los ojos, algo que no he aprendido a camuflar. Así tuve una charla con una extraña que con una mirada supo más de mí que la mayoría de la gente con la que paso mi tiempo. Y aunque son temas que prefiero evitar y dejar ...

Decepción

Llevo un tiempo dándolo todo por el trabajo y por cambiar de puesto lo antes posible. Por eso he sacrificado gran parte de mi tiempo libre para aprender y lograrlo pronto. Muchas veces me ha comentado mi formador que me quedaba muy poco como teleoperador y que el siguiente contrato que tendría sería ya como coordinador/informático en el servicio. Hoy me han dado la noticia de que el mes próximo me renuevan nuevamente el contrato de 13 horas semanales, pese a que llevo todo el mes allí y que he demostrado que, al menos como coordinador, sí que estoy preparado. Llevo actuando como tal prácticamente desde la segunda semana de mi contrato y toda la plantilla me considera del grupo de coordinación, y ver que voy a seguir siendo uno más me hace replantearme el fruto de mi esfuerzo y hasta que punto ha cambiado mi suerte, cuando he cobrado poco más de 200 euros por esas 13 horas semanales. Noqueado por la noticia Javi me ha preguntado algo y he sido incapaz de reaccionar. No sólo me he quedad...

Construyendo un castillo de agua bajo el mar II

2015. Cuatro años y medio han pasado y sé que tu chispa volvió a arder. Desconozco si lo sigue haciendo pues aunque en su día escribí que, aunque fuera con otra persona, eso me haría feliz, hoy he de admitir que me destrozó ver que fui el pedernal que sirvió para avivar el amor entre otras dos personas. No estoy enamorado de ti. No estoy enamorado de nadie, a decir verdad, y lo más probable es que ya vuelva a estarlo nunca, pero lo que es cierto es que los amores de verdad nunca se olvidan o dejan de doler, al menos ese ha sido mi caso. Hubiera deseado convertirte en mi amiga, pero no el saber de ti sólo me hacía daño. Hoy también he recordado a la persona a la que ame antes que a ti, un amor muy distinto, pero también un recuerdo doloroso. Diez años que desearía olvidar para poder ser esa persona dicharachera que era antes, esa persona con la que los acontecimientos acabaron para convertirla en lo sombra que ahora soy. Al menos espero que vuestra felicidad sea real y, de forma egoísta...

201501120003

Tengo bastante claro que mi corazón sigue roto aunque apenas me duela ya. Bien es cierto que hace tiempo que desearía poder compartir momentos con una chica, no ya en plano sexual sino en poder ver una película con alguien, dar un paseo o tener una charla... Alguien que aporte un poco de luz con la que mitigar mi oscuridad interior. También es cierto que no me veo capaz de querer a alguien como lo he hecho en el pasado y eso es algo que tengo muy presente y sobre lo que no quiero engañar a nadie. En realidad no creo que llegue a aparecer una persona que ocupe ese lugar, pues mi vida se centra en mi casa y, ahora, en mi nuevo trabajo; lo de salir no es algo que me apetezca demasiado y tampoco creo que así fuera a conocer a nadie. En el plano profesional tuve una reunión el día posterior a la entrada anterior (en realidad ese mismo día, puesto que fue de madrugada), ahora además de trabajar me estoy formando para ver si puedo ocupar un puesto de supervisor/coordinador en lugar de atender...

Cuatro años

Acabose el 2014 y comenzamos con un nuevo año. El año comienza bien, o eso parece, pues tras cuatro años de parón he vuelto a conseguir un empleo (es muy poca cosa y cobraré menos que recibiendo la ayuda por la minusvalía, pero al menos estaré activo y cotizaré, aunque luego algunos dirán que estamos parados porque queremos... ); no quiero hablar muy alto pues recuerdo ese 2012 que comenzó bien en el plano amoroso, que prometía cerrar heridas y que con el paso de los primeros meses me hizo hacerle daño a una persona que me importa mucho, a la vez que darme cuenta de que algo dentro de mí había quedado roto definitivamente tras ese fatídico 2010.  Aunque es algo que suelo pensar que ha pasado al olvido, parece ser que sólo lo mantengo enterrado y que de vez en cuando algún recuerdo consigue escarbar hasta la superficie para dejarme sin respiración. Hoy un recuerdo de esa compra en el Mercadona, el ascensor, la cochera... todo en un segundo y tras años de no recordarlo (ojalá que fue...

Nesseah frente a Lete

Pese a que todos me conocen por el segundo nombre la realidad es que yo soy el primero. Lete fue un apodo puesto con apenas ocho años y que ha ido cambiando según crecía mi caparazón, la máscara que mostraba a los demás y que casi todos conocen.  Y no es que sean entes completamente diferentes, sencillamente el segundo cubría las debilidades del primero, y yo me he creído muchas veces mi propia mentira. Quizá incluso durante un tiempo Nesseah estuviese enterrado, hibernando, mientras el segundo tomaba las riendas y hacía su papel. Así pues, de cara al público, no es extraño que todos vean un enorme cambio en mí durante estos años en los que la máscara se ha quebrado y he comenzado a ser más yo (digamos que esa ruptura ha acabado con la fusión de ambos en un único ser). Ya no soy el de las locuras y las fiestas, aunque sigo con esa sonrisa y comentarios jocosos para evitar mostrar mi verdadero ser cuando las fuerzas me lo permiten. Pero la melancolía y la tristeza siempre formaron p...