201502250109
Hace tiempo escribí pensando en que finalmente habían optado por no contratarme, pero me equivoqué. He aprendido a ponerme en lo peor y, aunque durante la pasada semana me mantuve con la moral en un nivel aceptable, nuevamente vuelvo a hundirme al verme en casa, pensando en mi vida (o en la vida) y en el poco sentido que le encuentro a la misma. Intento no pensar y el trabajo me ayuda a ello, pero el tiempo libre me permite ver ese vacío en mi interior que he intentado llenar con tantas cosas en el pasado.
Hoy he hecho un repaso de mis días, desde los primeros botellones hasta las últimas fiestas en las que la cocaína me ayudaba a olvidarme de todo; pasando por mis primeros años con las drogas, los que he pasado sin ella, en todos los "amores" por los que he perdido la cabeza, los buenos y los malos momentos, aunque haya bastantes más de los segundos; y sobretodo en los momentos en los que lo olvidaba todo. Hoy en día ya no recurro a esos métodos para olvidar porque sé que no son efectivos y esa sensación de estar roto seguirá ahí al día siguiente, junto con una gran resaca.
Sigo completamente cerrado a conocer a alguien o dar la más mínima oportunidad de ello. Es más, estoy tan apartado del mundo como puedo, dejando mi contacto lo que hay fuera de mi casa a las cosas indispensables, como la compra o el ir a trabajar. Me ha costado mucho crear una zona de seguridad para evitar que alguien pueda volver a hacerme daño como para permitir a nadie atravesarla ahora.
Hoy he hecho un repaso de mis días, desde los primeros botellones hasta las últimas fiestas en las que la cocaína me ayudaba a olvidarme de todo; pasando por mis primeros años con las drogas, los que he pasado sin ella, en todos los "amores" por los que he perdido la cabeza, los buenos y los malos momentos, aunque haya bastantes más de los segundos; y sobretodo en los momentos en los que lo olvidaba todo. Hoy en día ya no recurro a esos métodos para olvidar porque sé que no son efectivos y esa sensación de estar roto seguirá ahí al día siguiente, junto con una gran resaca.
Sigo completamente cerrado a conocer a alguien o dar la más mínima oportunidad de ello. Es más, estoy tan apartado del mundo como puedo, dejando mi contacto lo que hay fuera de mi casa a las cosas indispensables, como la compra o el ir a trabajar. Me ha costado mucho crear una zona de seguridad para evitar que alguien pueda volver a hacerme daño como para permitir a nadie atravesarla ahora.
Comentarios
Publicar un comentario