Decepción
Llevo un tiempo dándolo todo por el trabajo y por cambiar de puesto lo antes posible. Por eso he sacrificado gran parte de mi tiempo libre para aprender y lograrlo pronto. Muchas veces me ha comentado mi formador que me quedaba muy poco como teleoperador y que el siguiente contrato que tendría sería ya como coordinador/informático en el servicio.
Hoy me han dado la noticia de que el mes próximo me renuevan nuevamente el contrato de 13 horas semanales, pese a que llevo todo el mes allí y que he demostrado que, al menos como coordinador, sí que estoy preparado. Llevo actuando como tal prácticamente desde la segunda semana de mi contrato y toda la plantilla me considera del grupo de coordinación, y ver que voy a seguir siendo uno más me hace replantearme el fruto de mi esfuerzo y hasta que punto ha cambiado mi suerte, cuando he cobrado poco más de 200 euros por esas 13 horas semanales.
Noqueado por la noticia Javi me ha preguntado algo y he sido incapaz de reaccionar. No sólo me he quedado chafado con una cosa sino que además me siento imbécil por no haber sido capaz de reaccionar correctamente al reto que me había propuesto.
Ahora mismo siento que he estado persiguiendo otro espejismo más; abro los ojos y veo que la suerte no va a cambiar y que sigo siendo el mismo inútil de siempre. Aunque me había acostumbrado a no hacerme ilusiones con nada esta vez he fallado y había pensado que por fin la cosa cambiaría. Está bien abrir los ojos y parar ya de soñar, pese a la decepción que me he llevado.
Hoy me han dado la noticia de que el mes próximo me renuevan nuevamente el contrato de 13 horas semanales, pese a que llevo todo el mes allí y que he demostrado que, al menos como coordinador, sí que estoy preparado. Llevo actuando como tal prácticamente desde la segunda semana de mi contrato y toda la plantilla me considera del grupo de coordinación, y ver que voy a seguir siendo uno más me hace replantearme el fruto de mi esfuerzo y hasta que punto ha cambiado mi suerte, cuando he cobrado poco más de 200 euros por esas 13 horas semanales.
Noqueado por la noticia Javi me ha preguntado algo y he sido incapaz de reaccionar. No sólo me he quedado chafado con una cosa sino que además me siento imbécil por no haber sido capaz de reaccionar correctamente al reto que me había propuesto.
Ahora mismo siento que he estado persiguiendo otro espejismo más; abro los ojos y veo que la suerte no va a cambiar y que sigo siendo el mismo inútil de siempre. Aunque me había acostumbrado a no hacerme ilusiones con nada esta vez he fallado y había pensado que por fin la cosa cambiaría. Está bien abrir los ojos y parar ya de soñar, pese a la decepción que me he llevado.
Comentarios
Publicar un comentario