Cuatro años

Acabose el 2014 y comenzamos con un nuevo año. El año comienza bien, o eso parece, pues tras cuatro años de parón he vuelto a conseguir un empleo (es muy poca cosa y cobraré menos que recibiendo la ayuda por la minusvalía, pero al menos estaré activo y cotizaré, aunque luego algunos dirán que estamos parados porque queremos... ); no quiero hablar muy alto pues recuerdo ese 2012 que comenzó bien en el plano amoroso, que prometía cerrar heridas y que con el paso de los primeros meses me hizo hacerle daño a una persona que me importa mucho, a la vez que darme cuenta de que algo dentro de mí había quedado roto definitivamente tras ese fatídico 2010. 

Aunque es algo que suelo pensar que ha pasado al olvido, parece ser que sólo lo mantengo enterrado y que de vez en cuando algún recuerdo consigue escarbar hasta la superficie para dejarme sin respiración. Hoy un recuerdo de esa compra en el Mercadona, el ascensor, la cochera... todo en un segundo y tras años de no recordarlo (ojalá que fuera de no recordarla, pero hago sólo referencia a esos recuerdos en concretos). Me recompongo como puedo y me voy a la tarea. Son tres días los que llevo y me pongo bastante nervioso, aunque el trabajo es sencillo y la gente con la que trato suele comportarse bien, mi afición por lo perfecto en cuanto al trabajo se refiere hace que no pueda quitarme la sensación constante de que todo lo hago mal; o que al menos podría haberlo hecho mejor. 

Hoy he cometido mi primer error. Tras comprobar los horarios y tenerlos apuntados, por algún motivo se me ha metido en la cabeza que salía una hora más tarde de la hora a la que realmente debería salir. Me han avisado cuando ya llevaba media y aunque dentro de lo que cabe es media hora gratis para la empresa, no me gusta cometer ese tipo de fallos estúpidos que pueden ir cerrándome puertas para el futuro y dando una imagen de mí que no quiero dar. 

Por lo demás, charla con Juanma bastante bien, al igual que con la familia, aunque evito mucho contacto. No sé si habré hablado de los problemas de salud de mi padre, pero aunque todos finjamos que va bien la cosa es muy seria y de hecho la próxima semana irán a Madrid a hacerle algunas pruebas en una clínica privada de allí. Sé que todos tenemos que morir, pero hubiera preferido ser yo el primero (aunque espero que la cosa vaya bien y mi padre aguante mucho entre nosotros). 

También pasó ya mi cumpleaños, que fue otro día de introspección y desconexión con el mundo real. Encerrado y recibiendo solamente algunas llamadas que hubiera preferido no recibir, pues no me gusta que me feliciten cuando no he hecho nada para merecerlo. 

En cuanto a la salud, pues mi mente sigue igual. En casa intento estar ocupado y casi cualquier cosa me hace llorar o me afecta, aunque no lo demuestre mientras otras personas están delante (ahí saco mi máscara y reboso fortaleza de cara a los demás). Me han aceptado en el programa de rehabilitación psicosocial para enfermos mentales graves, aunque aún tengo que solicitar la derivación a la psiquiatra. En realidad estoy esperando un poco por ver como avanzo con el trabajo. 

Aunque lleve mucho sin pasar por aquí voy  a dejarlo por hoy, aunque tenga material para alguna página más, y en su lugar intentaré pasarme con mayor frecuencia. 

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