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Media vida

El 28 de noviembre lleva siendo una fecha importante para mí desde 1997. Catorce años han pasado para que, por primera vez, olvidase que día era ayer. Las tensiones los médicos, los tranquilizantes y mis escapadas a mundos virtuales hicieron que no escribiera nada, aunque en realidad nada tenía que escribir. Todo sigue igual y todo seguirá igual. ¿Proyectos? Ideas fugaces que se ven imposibles de construir en estos momentos. Por ahora a seguir los procedimientos, a vivir un tiempo más y a esperar a la próxima crisis, con cada vez menos apego a lo existente en este mundo.

otro día de mierda

Sin saber en quién confiar o sin tener confianza suficiente para poder hablar con nadie, vuelvo a sentirme hundido estos días, deseando muchas veces no haber luchado esa noche, haberme aferrado al dolor que me acompaña el resto del tiempo y haberme marchado como la ciencia decía que debía haber sido. Tres veces debería haber muerto y sigo aquí, cada día un poco más jodido de nuevo, sin ver opciones reales a mi situación y sufriendo sin saber ya ni cual es el motivo. Supongo que esa es la verdadera esencia de esta enfermedad: sufrir sin razón alguna o perder la capacidad de disfrutar. No tengo ni la inspiración para desahogarme un poco escribiendo así que abusaré un poco de las pastillas y me iré a la cama esperando que el miércoles me den algo más fuerte con lo que poder aguantar el día a día.

Se sólo la flor

Hace algo de tiempo, justo antes de mi último intento de marcharme, sufrí un revés de una persona en la que había depositado mi confianza (desatendiendo consejos). Tuve que hacerme setecientos kilómetros para ser estafado y aunque durante unos instantes allí creí que la solución no era el suicidio, lo que aconteció durante esa noche me recordó que en esta vida ya viví lo bueno que me tocaba y ahora todo aquello que aparece son sólo golpes y más golpes, sin poder esperar nada bueno. Nuevamente expulsado de la casa de una amiga, traicionado y sin entender el motivo teniendo que retirarme dándome cuenta de que todo lo mínimamente bueno que vivo es una mentira. Pese a todo continué hablando con esa persona y aunque es obvio que no me siento capaz de confiar en ella, por mucho que me diga que quiere mi amistad en su vida, no puedo evitar preocuparme por situación (como por la de todas esas personas que me importaron de una u otra forma en algún momento de mi vida). Me hizo una promesa, o má...

Foso

Un foso imposible de cerrar. Los problemas familiares creados por uno u otro miembro de la rama materna no cesan y comenzó todo el sábado, con una carta en la que mi, para mí ahora difunto, tío Carlos, persona que me ha visto apenas seis veces en los últimos treinta años, tuvo la desfachatez de "ayudar" con una de sus conversaciones. No sé que ocurre con la familia de mi madre que cada vez que alguno abre la boca te empuja hacia el foso un poco más. de tal manera que ya no parece que lo hagan sin intención y la maldad que tantas veces he atisbado en mí mana de ellos de forma brutal. Palabras con el único fin de hacer daño, sabiendo que apenas había salido tres días antes del hospital; y dando lecciones contradictorias creyéndose poseedor de la verdad absoluta. Reniego por fin de esa familia que tanto mal ha hecho (no todos, seamos claros, pero el miedo ya está en el cuerpo y no quiero más problemas con nadie). Consiguió su propósito con una serie de correos durante ese fin de...

Alea Jacta Est

Todo bien planeado y dejando los cabos atados. Varias cartas escritas para distintas personas, un mensaje de whatsapp para esa persona a la que no podía escribir, unas disculpas sinceras para alguien a quien aparté de mi vida hace más de un año (sabiendo en parte que este momento llegaría). Una carta para mi sobrina, esperando que pudiera leerla en el futuro y comprender mis motivos (algo imposible, pues casi nadie lo hace).  Otra para el resto de familiares cercanos, ese círculo cerrado que me apoya de una forma que incondicional aunque no lo sepa valorar o sea incapaz de sentirlo. Y una última para los amigos, con un pequeño apéndice dedicado a algunos de los culpables de que la situación hubiera llegado a este límite. El whatsapp era una simple conversación, sencilla, que intentaba realizar una última buena acción antes del acto atroz que había premeditado. No era atroz porque apreciase mi vida y me fuera a ser arrebatada (o más bien fuese a ser arrojada), lo era porque iba a de...
Las fuerzas te abandonan y las piernas flaquean ante la puerta. Es el momento de convertir la debilidad en valor y avanzar, con cambio de fechas, hacia lo inexorable.

Motivos y más motivos

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¿Qué ha sido de mi vida durante estos meses? He hecho cosas que jamás pensé que haría. Con todo planeado acudí a una meretriz, con la idea de cumplir los mundanos deseos del reo condenado ya. Incapaz de ver el mal en las personas fui engatusado, como el estúpido que soy. Aunque ver ese engaño me dolió, pues había ofrecido mi amistad nuevamente en vano, fue la decepción del momento sin más. Pero estúpido de mí caí nuevamente en la misma piedra. Buscando simplemente pasar mis últimos días centrado en lo terrenal y olvidarme de esa parte sentimental que me ha arrastrado a mi locura, encontré a otra persona, de igual profesión, que sí me hizo sentir una relación real y en la que vi algo, de eso que uno cree ver en las buenas personas. Salir a dar una vuelta, echar unas risas y muchas conversaciones (y algunas frases de su vida que se me clavaron como espinas) para acabar con un tonteo que en mi inexperiencia no consideré muy propio de su trabajo. Hablar de lo que podríamos hacer, de pasarl...