otro día de mierda

Sin saber en quién confiar o sin tener confianza suficiente para poder hablar con nadie, vuelvo a sentirme hundido estos días, deseando muchas veces no haber luchado esa noche, haberme aferrado al dolor que me acompaña el resto del tiempo y haberme marchado como la ciencia decía que debía haber sido.

Tres veces debería haber muerto y sigo aquí, cada día un poco más jodido de nuevo, sin ver opciones reales a mi situación y sufriendo sin saber ya ni cual es el motivo. Supongo que esa es la verdadera esencia de esta enfermedad: sufrir sin razón alguna o perder la capacidad de disfrutar.

No tengo ni la inspiración para desahogarme un poco escribiendo así que abusaré un poco de las pastillas y me iré a la cama esperando que el miércoles me den algo más fuerte con lo que poder aguantar el día a día.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Resurrección

Una Tarde

El sexo idiota