Se sólo la flor
Hace algo de tiempo, justo antes de mi último intento de marcharme, sufrí un revés de una persona en la que había depositado mi confianza (desatendiendo consejos). Tuve que hacerme setecientos kilómetros para ser estafado y aunque durante unos instantes allí creí que la solución no era el suicidio, lo que aconteció durante esa noche me recordó que en esta vida ya viví lo bueno que me tocaba y ahora todo aquello que aparece son sólo golpes y más golpes, sin poder esperar nada bueno.
Nuevamente expulsado de la casa de una amiga, traicionado y sin entender el motivo teniendo que retirarme dándome cuenta de que todo lo mínimamente bueno que vivo es una mentira.
Pese a todo continué hablando con esa persona y aunque es obvio que no me siento capaz de confiar en ella, por mucho que me diga que quiere mi amistad en su vida, no puedo evitar preocuparme por situación (como por la de todas esas personas que me importaron de una u otra forma en algún momento de mi vida).
Me hizo una promesa, o más bien se la hizo a ella misma (yo no quiero que la gente haga nada por que sienta obligación por mi causa) y la rompió, con unos u otros motivos. Ahora ha pagado caro el hacerlo por un percance que ha sufrido y aunque cualquier otra persona, vamos, lo que sería una persona normal, la habría apartado de su vida, yo, como buen loco que soy, no puedo evitar estar deseando tener una conversación con ella para ver como se encuentra y poder quedarme más tranquilo.
Sé que muchas personas interpretan mi comportamiento de forma errónea. Creen muchas veces que he generado cierto tipo de sentimientos por preocuparme por una u otra persona, por mi forma de actuar y demás; pero es que sí dejase a la gente atrás y creyese que nadie merece la oportunidad de reparar el daño realizado, no podría aguantar un sólo día más sabiendo que no existe la posibilidad de redención.
Nuevamente expulsado de la casa de una amiga, traicionado y sin entender el motivo teniendo que retirarme dándome cuenta de que todo lo mínimamente bueno que vivo es una mentira.
Pese a todo continué hablando con esa persona y aunque es obvio que no me siento capaz de confiar en ella, por mucho que me diga que quiere mi amistad en su vida, no puedo evitar preocuparme por situación (como por la de todas esas personas que me importaron de una u otra forma en algún momento de mi vida).
Me hizo una promesa, o más bien se la hizo a ella misma (yo no quiero que la gente haga nada por que sienta obligación por mi causa) y la rompió, con unos u otros motivos. Ahora ha pagado caro el hacerlo por un percance que ha sufrido y aunque cualquier otra persona, vamos, lo que sería una persona normal, la habría apartado de su vida, yo, como buen loco que soy, no puedo evitar estar deseando tener una conversación con ella para ver como se encuentra y poder quedarme más tranquilo.
Sé que muchas personas interpretan mi comportamiento de forma errónea. Creen muchas veces que he generado cierto tipo de sentimientos por preocuparme por una u otra persona, por mi forma de actuar y demás; pero es que sí dejase a la gente atrás y creyese que nadie merece la oportunidad de reparar el daño realizado, no podría aguantar un sólo día más sabiendo que no existe la posibilidad de redención.
Comentarios
Publicar un comentario