sin más

Cortes, alcohol y desesperación. A ratos uno desconecta y logra evadirse de la realidad, en otros momentos todo te parecen errores, uno tras otro, y las ganas de llorar te inundan. Sueñas con gente que ha pasado por tu vida, que ha tenido que marcharse de la misma... Sueñas con la realidad que habrías querido y al despertar parece que tú mismo la destruiste, cuando ni tan siquiera existió.

Hundirse sí, no se puede evitar, pero espero al menos no hacerlo lo suficiente como para ahogarme. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota