Ya estamos en mayo
Durante los últimos meses me he visto abocado a vivir una situación bastante extrema.
He querido hacer aquello que creía correcto, sin espera nada a cambio... Bueno, sí, lo admito: esperaba un comportamiento correcto por parte de la persona por la que he hecho tantos esfuerzos y por desgracia me he encontrado con la dura realidad de una persona malcriada incapaz de comportarse de una forma medianamente normal.
¿Qué decir? Quería quedarme con lo bueno y tras mucho pensar te das cuenta de que esto ha sido el día que no te ha dado una mala contestación o tratado como si tuvieras una obligación con ella. Mil veces ha repetido eso del agradecimiento mientras sus actos demostraban lo contrario... Nunca nadie me puso tan fácil pasar página en una relación.
Control de todos mis actos en mi propia casa, de mis correos y conversaciones de teléfono. Reproches y más reproches mientras no hacías otra cosa que intentar ayudarla en un "bache" hasta que finalmente su comportamiento matan las ganas de cualquier contacto. Un egocentrismo enorme, y darme cuenta ahora de que, tras tanto tiempo de convivencia apenas conoce alguna anécdota de mi vida, mientras que yo he escuchado mil veces las mismas historias... Mientras todavía hablábamos. Luego ni eso.
Un comportamiento que de haber sido a la inversa habría sido clasificado de maltrato psicológico. Y ahora, me alegro de poder respirar, tras meses de vivir para ella (que no por ella): me siento liberado.
Lección espero que aprendida para un futuro, al menos para no tener que repetir esta experiencia.
Comentarios
Publicar un comentario