Alea Jacta Est

Tras los peleles que me recomendaron para defenderme ante la empresa que tanto malestar me ha causado, hoy mando lo que considero un auténtico luchador a defender mis interesas: la verdad de mi trabajo, lo que he hecho, lo que no... La verdad es que mis deseos se dividen entre aceptar la cantidad que solicitamos y enfrentarme en juicio a ellos, presentado la ilegalidad de los actos que se cometen en su empresa. Una empresa de empleo especial, exclusivamente para personas con discapacidades y que son, por ser más vulnerables, machacadas y explotadas. Se les arrebatan todos sus derechos y venden su tiempo y su alma a una empresa que no los valora.

Ahora nadie quiere declarar a mi favor. Lo entiendo, han sido avisados y tienen miedo de, en esta etapa tan compleja de la vida, tener que ayudar a un compañero y perder su trabajo. No les voy a pedir nada.

Sé lo que soy y sé lo que he hecho. Sé lo que se me debe. Puede que ahora la empresa pierda contratos si decide ir a juicio por la prepotencia de Unai, su "capitán". No me importa ya: todos los que han trabajado allí desde agosto hasta ahora, lo han hecho gracias a mi esfuerzo; aunque a la hora de pagar se perdieron los halagos y los "jefes" dejaron de decirme que si no hubiera sido por mí no lo habrían conseguido (lo que hubiera implicado la perdida de los servicios públicos y una buena indemnización a los privados: mucha gente a la calle entonces).

Hoy he decidido ser lógico y pedir lo que me corresponde. No soy soy quien ha llegado hasta este punto de confrontación, son ellos los que siempre ponen rumbo al arrecife creyéndose superiores... Si encallan lo sentiré por ellos; que bajen sus sueldos para pagar lo que deben, que ya vi sus nóminas, enormes para lo que los demás cobran en dicha empresa, y el despilfarro en tecnología que se hace por alguien que quiere aparentar saber mucho de sistemas.

Alea jacta est

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