Por mucha que sea la profundidad a la que las entierre las sombras siempre encuentran la manera de escapar y volver a atormentarme. Esa negatividad a la que he conseguido evitar durante el último mes  regresa hoy nuevamente para acompañada de una gran cantidad de pensamientos negativos.

Por fortuna algunas cosas son ahora un recuerdo vacío, demasiado difuminado ya como para causar el dolor del pasado, aunque por desgracia de alguna extraña manera el dolor no disminuye de la misma manera que la nitidez del recuerdo.

Intentaré ahora enterrar entre sueños (o pesadillas) los tormentos que de nuevo asoman con la esperanza de que mañana hayan desaparecido de nuevo; o al menos con la idea de no soportarlos esta noche.

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