201403182353
Por puro egoísmo me separo de la gente. Hoy alguien ha vuelto a insistir en esa enorme estupidez de que quizá si hubiera una persona en mi vida, alguien especial, todo me iría mejor: "quizá me esforzaría más".
Duele ver como la gente cree que estás mal por gusto, que piensen que no has luchado lo suficiente para intentar recomponerte. Es curioso que te tachen de cobarde cuando has mirado de frente a la muerte y te has arrojado a ella. ¿Por qué? Simplemente porque la incertidumbre de cualquier otra existencia o del vacío eterno se hacen mucho más apatecibles que luchar aquí una guerra que sabes que has perdido de antemano.
No sé cómo alguien puede pensar que, cuando has dejado de quererte, de disfrutar, cuando incluso lo que sientes la mayor parte del tiempo por ti es desprecio, puedes desear compartir tu existencia con alguien. ¿Cómo podría, si quisiera a alguien, querer mancillar su existencia con la mía? Incluso rompo ya con las amistades de la mejor forma posible por tener la certeza de que acabaré haciéndoles daño: escojo el mal menor para ellos y me quito a mí la carga de la sociedad.
Hoy salí a hacer recados y nuevamente sólo quería correr a encerrarme en casa. Tuve visita y deseaba que se fueran para poder volver a estar en soledad (no por falta de aprecio, sino por esa sensación de tener que actuar y fingir que no estoy hecho una mierda). Intento evitar pensar y deseo que el tiempo se vaya consumiendo, al menos hasta que mi próxima visita al médico llegue y quizá, con la ayuda de algún nuevo químico, la situación cambie.
Mientras tanto seguiré siendo yo, el lisiado, el estúpido, el que se aborrece.
Duele ver como la gente cree que estás mal por gusto, que piensen que no has luchado lo suficiente para intentar recomponerte. Es curioso que te tachen de cobarde cuando has mirado de frente a la muerte y te has arrojado a ella. ¿Por qué? Simplemente porque la incertidumbre de cualquier otra existencia o del vacío eterno se hacen mucho más apatecibles que luchar aquí una guerra que sabes que has perdido de antemano.
No sé cómo alguien puede pensar que, cuando has dejado de quererte, de disfrutar, cuando incluso lo que sientes la mayor parte del tiempo por ti es desprecio, puedes desear compartir tu existencia con alguien. ¿Cómo podría, si quisiera a alguien, querer mancillar su existencia con la mía? Incluso rompo ya con las amistades de la mejor forma posible por tener la certeza de que acabaré haciéndoles daño: escojo el mal menor para ellos y me quito a mí la carga de la sociedad.
Hoy salí a hacer recados y nuevamente sólo quería correr a encerrarme en casa. Tuve visita y deseaba que se fueran para poder volver a estar en soledad (no por falta de aprecio, sino por esa sensación de tener que actuar y fingir que no estoy hecho una mierda). Intento evitar pensar y deseo que el tiempo se vaya consumiendo, al menos hasta que mi próxima visita al médico llegue y quizá, con la ayuda de algún nuevo químico, la situación cambie.
Mientras tanto seguiré siendo yo, el lisiado, el estúpido, el que se aborrece.
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