Profetas

¿Quién quiere conocer su futuro? Viendo la enorme cantidad de formas de adivinación que hemos inventado durante nuestra historia podría decirse que casi todo el mundo desea conocer, sin embargo la verdad es que lo que deseamos es que nos prometan prosperidad y días mejores. ¿Qué ocurre cuando sabes que tu vida estará llenas de sombras y penas? Puedes luchar para cambiarlo una y otra vez, aunque se te deje ver e intentes maniobrar al final únicamente consigues que todo vaya por ese camino de oscuridad. Puedes luchar o desistir, pero siempre acabas con la misma conclusión: el destino rara vez se puede cambiar, y cuando esto pasa recibes un castigo por utilizar un don que no pediste.

El miedo a vivir se acrecenta cada vez más y la impotencia te inunda al saber que nada va a mejorar. Simplemente te quedan los sueños y el esperar a que todo acabe, con suerte antes de lo que se te prometió.

Y te prometes una otra vez que no volverás a dejarte engatusar, que no volverás a ilusionarte para no volver a caer; no cesas de repetírtelo y deseas que sea así casi tanto como el estar equivocado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota