Cartas
He publicado varias cartas que no he mandado, hoy voy a publicar la que sí llegué a mandar para poder sacarme algo de ese veneno que me inyectaron tanto tiempo atrás:
Muchas veces hubiera deseado poner tener esta conversación contigo pero sabía que eso era algo que no iba a ocurrir jamás. He permanecido al margen de tu vida lo mejor que he podido tratándote de una forma muy distinta de la que tú me has tratado a mí. Hasta ahora nunca hubiera pensado en escribirte por respeto a Juanma, pero rota ya nuestra amistad al menos me daré el capricho de dedicarte las palabras que tú me negaste en su día, hace hoy tres años, cuando me echaste de tu vida como si fuese un apestado.
Me jugué el todo por el todo sabiendo que podía perder. El día que me echaste de tu casa sabía que eso sería un adiós definitivo pero no quise verlo. Vi como usabas frases que en esas charlas de madrugada te había dicho yo a ti con Alan y aunque me dolió en el alma me callé y no dije nada, temía perderte y preferí tragarme mi dignidad y rogar porque ocurriera un milagro y cambiases esa elección que en realidad estaba hecha antes de que yo apareciese.
Respeté tus decisiones de pedirme tiempo, estuve al otro lado del teléfono cada vez que me necesitaste y a una orden tuya hubiera dejado todo por irme contigo. Y lo sabías. Para mí lo eras todo pues habías traído de nuevo la ilusión a mi vida. Y un día, sin más y tras prometerme que no volverías a hablar con Alan recibo un escueto correo en el que sin explicación alguna me dices que has vuelto con él y que no vuelva a molestarte... Ese día me mataste. Te llevaste todo lo que me ilusionaba en la vida y me dejaste sin esperanza alguna, llevándote mucho más de lo que me habías aportado. Durante años me consolado pensando en que al menos ese tiempo fue real, desgraciadamente comentarios y acciones analizados fríamente demuestran que yo sólo fui el empate que necesitabas para poder volver con tu pareja.
Ya he escuchado de todo sobre esa etapa y la única persona que podría haberme sacado de dudas no existe, pues la persona de la que me enamoré no eras tú, era una chica valiente y fiel a los valores que enarbolaba; tú no cumpliste ninguno de esos valores. No te importó utilizarme para conseguir tus fines y tirarme luego como a una colilla usada. ¿Qué pasó con aquellas conversaciones en las que tanto criticabas a tu pareja?¿Dejaste de tenerle miedo de pronto? Y yo como un imbécil preocupándome por ti...
Por supuesto tu amigo siempre te ha defendido a capa y espada, pero no es la única fuente que tengo allí. El alegaba que era por presiones de Alan pero en esa negociación tú tenías todo el poder, el había mantenido una relación paralela durante seis meses con otra persona y había seguido con su vida y sus aventuras mientras os tomabais un tiempo, el quería volver y tú podías poner cualquier condición que quisieras... pero yo ya no tenía utilidad en tu vida.
¿Te imaginas cómo pudo hacerme sentir que escogieras a una persona a la que habías afirmado temer antes que a mí?¿Que me echaras de tu vida sin explicaciones y negándome también tu amistad?
Supongo que Juan Manuel habrá intentado ocultártelo, pero se le escapó un comentario tuyo en el que le dijiste que lo de ese verano no había significado nada. ¿Para qué jugar con la gente así? Hubiera preferido honestidad y no haberte dado importancia, ir preparado para no cogerte cariño. Ese fue el primer día que perdí el control, no recuerdo muy bien como fue sólo pequeñas escenas de urgencias y la brecha de mi cabeza. Y el recurrente pensamiento de morir para poder librarme de la tortura de existir convertido en la piltrafa que soy ahora. Tampoco te diría que perdí doce kilos en esos primeros meses. Pero la culpa sólo es parcialmente tuya, pues yo vi los indicios y aun así quise quererte y creer que la magia existía.
Lo que más me duele es que todavía hay una parte de mí que se aferra a pensar que la chica que conocí era real y que lo que sentimos no fue sólo producto de mi imaginación, una parte que quiere creer que hubo circunstancias ajenas a ti que te obligaron a tomar esa elección. Obviamente, de ser así, hace mucho que habría tenido noticias tuyas y habrías hecho las cosas de otra manera.
Te mando dos cosas para tu cumpleaños, la historia tal y como la viví en un principio y aquellas tres copas que nos hicieron... que me hicieron creer que entre nosotros había magia.
Esto no lo hago con intención de hacerte daño, lo hago porque necesitaba esa conversación para poder pasar página y me la negaste, así que no veo otra forma de hacerlo. Lo siento.
PD: No te culpes de mis intentos de abandonar este mundo (con el mismo éxito que he tenido en todo), soy yo el que por propia voluntad ha hendido el cutter en su carne y ha tomado cientos de pastillas, tú sólo retiraste el velo de mis ojos permitiéndome ver lo que la vida me ofrecía en realidad. Demostrándome que sólo había sido un sueño.
También decirte que, tal y como estoy hoy en día, acertaste con la elección porque no creo que pudieras haber escogido nada peor que en lo que me he convertido.
Muchas veces hubiera deseado poner tener esta conversación contigo pero sabía que eso era algo que no iba a ocurrir jamás. He permanecido al margen de tu vida lo mejor que he podido tratándote de una forma muy distinta de la que tú me has tratado a mí. Hasta ahora nunca hubiera pensado en escribirte por respeto a Juanma, pero rota ya nuestra amistad al menos me daré el capricho de dedicarte las palabras que tú me negaste en su día, hace hoy tres años, cuando me echaste de tu vida como si fuese un apestado.
Me jugué el todo por el todo sabiendo que podía perder. El día que me echaste de tu casa sabía que eso sería un adiós definitivo pero no quise verlo. Vi como usabas frases que en esas charlas de madrugada te había dicho yo a ti con Alan y aunque me dolió en el alma me callé y no dije nada, temía perderte y preferí tragarme mi dignidad y rogar porque ocurriera un milagro y cambiases esa elección que en realidad estaba hecha antes de que yo apareciese.
Respeté tus decisiones de pedirme tiempo, estuve al otro lado del teléfono cada vez que me necesitaste y a una orden tuya hubiera dejado todo por irme contigo. Y lo sabías. Para mí lo eras todo pues habías traído de nuevo la ilusión a mi vida. Y un día, sin más y tras prometerme que no volverías a hablar con Alan recibo un escueto correo en el que sin explicación alguna me dices que has vuelto con él y que no vuelva a molestarte... Ese día me mataste. Te llevaste todo lo que me ilusionaba en la vida y me dejaste sin esperanza alguna, llevándote mucho más de lo que me habías aportado. Durante años me consolado pensando en que al menos ese tiempo fue real, desgraciadamente comentarios y acciones analizados fríamente demuestran que yo sólo fui el empate que necesitabas para poder volver con tu pareja.
Ya he escuchado de todo sobre esa etapa y la única persona que podría haberme sacado de dudas no existe, pues la persona de la que me enamoré no eras tú, era una chica valiente y fiel a los valores que enarbolaba; tú no cumpliste ninguno de esos valores. No te importó utilizarme para conseguir tus fines y tirarme luego como a una colilla usada. ¿Qué pasó con aquellas conversaciones en las que tanto criticabas a tu pareja?¿Dejaste de tenerle miedo de pronto? Y yo como un imbécil preocupándome por ti...
Por supuesto tu amigo siempre te ha defendido a capa y espada, pero no es la única fuente que tengo allí. El alegaba que era por presiones de Alan pero en esa negociación tú tenías todo el poder, el había mantenido una relación paralela durante seis meses con otra persona y había seguido con su vida y sus aventuras mientras os tomabais un tiempo, el quería volver y tú podías poner cualquier condición que quisieras... pero yo ya no tenía utilidad en tu vida.
¿Te imaginas cómo pudo hacerme sentir que escogieras a una persona a la que habías afirmado temer antes que a mí?¿Que me echaras de tu vida sin explicaciones y negándome también tu amistad?
Supongo que Juan Manuel habrá intentado ocultártelo, pero se le escapó un comentario tuyo en el que le dijiste que lo de ese verano no había significado nada. ¿Para qué jugar con la gente así? Hubiera preferido honestidad y no haberte dado importancia, ir preparado para no cogerte cariño. Ese fue el primer día que perdí el control, no recuerdo muy bien como fue sólo pequeñas escenas de urgencias y la brecha de mi cabeza. Y el recurrente pensamiento de morir para poder librarme de la tortura de existir convertido en la piltrafa que soy ahora. Tampoco te diría que perdí doce kilos en esos primeros meses. Pero la culpa sólo es parcialmente tuya, pues yo vi los indicios y aun así quise quererte y creer que la magia existía.
Lo que más me duele es que todavía hay una parte de mí que se aferra a pensar que la chica que conocí era real y que lo que sentimos no fue sólo producto de mi imaginación, una parte que quiere creer que hubo circunstancias ajenas a ti que te obligaron a tomar esa elección. Obviamente, de ser así, hace mucho que habría tenido noticias tuyas y habrías hecho las cosas de otra manera.
Te mando dos cosas para tu cumpleaños, la historia tal y como la viví en un principio y aquellas tres copas que nos hicieron... que me hicieron creer que entre nosotros había magia.
Esto no lo hago con intención de hacerte daño, lo hago porque necesitaba esa conversación para poder pasar página y me la negaste, así que no veo otra forma de hacerlo. Lo siento.
PD: No te culpes de mis intentos de abandonar este mundo (con el mismo éxito que he tenido en todo), soy yo el que por propia voluntad ha hendido el cutter en su carne y ha tomado cientos de pastillas, tú sólo retiraste el velo de mis ojos permitiéndome ver lo que la vida me ofrecía en realidad. Demostrándome que sólo había sido un sueño.
También decirte que, tal y como estoy hoy en día, acertaste con la elección porque no creo que pudieras haber escogido nada peor que en lo que me he convertido.

Comentarios
Publicar un comentario