Buscando...
Cada día más hundido, más débil y con sintiendo más esas fuerzas que necesito para intentar afrontar este último asalto antes de rendirme definitivamente. Bastante he aguantado si echo la visto hacia atrás y veo todo lo que me ha tocado sufrir ya. Pero la desesperación no desaparece, la angustia está constantemente ahí y saber que no faltan quince días todavía para poder probar con algo nuevo, algo que quizá si consiga hacer que me sienta mejor (pese a mi escepticismo debido a todos los fracasos anteriores). Al menos algo que sí consiga calmarme, aunque me pase los días adormilado, puesto que mi cuerpo ya se ha acostumbrado al último ansiolítico que me mandaron y aunque estoy con la dosis máxima, la inquietud y la angustia no cesan.
Ya era una batalla dura para mí el aguantar cada día y el tener que enfrentarme ahora a una panda de médicos metidos en la profesión claramente por el dinero y no por las personas, a los que poco les importa falsear informes saltándose la ley cuando sospechan que puede haber algún tipo de reclamación en la que se vean involucrados o creen que deben tapar a un compañero.
Mañana tengo que ir de nuevo a la clínica Katibi para reclamar un informe verídico y en condiciones, o pondré la hoja de reclamaciones correspondiente y montaré el pollo que deba montar. El miércoles me toca ir al de cabecera para que me mande nuevamente a la reumatóloga a ver si esta vez atiende y le preguntaré el motivo de que pusiera que consumo droga desde los doce años y omitiera las molestias en la pierna. Sé que el miércoles será un día tranquilo, pero el de mañana lo temo, pues estoy imaginándome la bronca que voy a tener allí. Siendo honestos, me importa un bledo montar un follón delante de todo el mundo, pedir hoja de reclamaciones y si es necesario, llamar a la policía en caso de que se nieguen a darme dicha hoja.
Y todo esto tengo que hacerlo sin fuerza, enfrentarme a unas personas que en su mayoría me han demostrado pasar de los pacientes y creerse superiores por el hecho de tener un título concreto.
Espero todavía que el gilipollas del Torón se pase a recoger el burofax. Supongo que desconoce que el hecho de que se haya dejado un aviso en su casa hace que en el plazo de un mes se considere informado legalmente del contenido del mismo y que no pueda alegar desconocimiento. Podrá poner excusas pero el hecho de que haya seguido trabajando hace que inventarse una ausencia durante todo ese mes sea algo que se puede volver en su contra. También, en caso de que finalmente me de el informe, que copie lo que ha leído solicitaré una prueba para ver si ha accedido de forma ilegal a mi historial médico.
En fin, que a la angustia y la desesperación de mis días normales se suman ahora todas las acciones de las que tengo que estar pendientes, la tensión que paso con esas discusiones y con otras distintas, como las del vecino que me amenazó hace tiempo y por el cual dejé de ir a las últimas reuniones. Tuve que asistir de nuevo pues el muy hijo de puta agredió a la chica que nos representaba. Es más, aunque estuvo comedido durante la reunión intentó darme un empujón fuera, de forma semidisimulada me embistió con el hombro para ver si le decía algo. Por fortuna lo vi venir y no me fijé en que era él, pensé en que era una de esas personas que simplemente arroyan al andar. Espero no tener más reuniones con él, aunque el sábado estuvo rondando el edificio, en el cual no vive, y no sé yo si tiene interpuesta una orden de alejamiento de la mujer a la que pegó.
En fin. Y cuando explote en alguna dirección todavía habrá quien se pregunte el porqué ...
Ya era una batalla dura para mí el aguantar cada día y el tener que enfrentarme ahora a una panda de médicos metidos en la profesión claramente por el dinero y no por las personas, a los que poco les importa falsear informes saltándose la ley cuando sospechan que puede haber algún tipo de reclamación en la que se vean involucrados o creen que deben tapar a un compañero.
Mañana tengo que ir de nuevo a la clínica Katibi para reclamar un informe verídico y en condiciones, o pondré la hoja de reclamaciones correspondiente y montaré el pollo que deba montar. El miércoles me toca ir al de cabecera para que me mande nuevamente a la reumatóloga a ver si esta vez atiende y le preguntaré el motivo de que pusiera que consumo droga desde los doce años y omitiera las molestias en la pierna. Sé que el miércoles será un día tranquilo, pero el de mañana lo temo, pues estoy imaginándome la bronca que voy a tener allí. Siendo honestos, me importa un bledo montar un follón delante de todo el mundo, pedir hoja de reclamaciones y si es necesario, llamar a la policía en caso de que se nieguen a darme dicha hoja.
Y todo esto tengo que hacerlo sin fuerza, enfrentarme a unas personas que en su mayoría me han demostrado pasar de los pacientes y creerse superiores por el hecho de tener un título concreto.
Espero todavía que el gilipollas del Torón se pase a recoger el burofax. Supongo que desconoce que el hecho de que se haya dejado un aviso en su casa hace que en el plazo de un mes se considere informado legalmente del contenido del mismo y que no pueda alegar desconocimiento. Podrá poner excusas pero el hecho de que haya seguido trabajando hace que inventarse una ausencia durante todo ese mes sea algo que se puede volver en su contra. También, en caso de que finalmente me de el informe, que copie lo que ha leído solicitaré una prueba para ver si ha accedido de forma ilegal a mi historial médico.
En fin, que a la angustia y la desesperación de mis días normales se suman ahora todas las acciones de las que tengo que estar pendientes, la tensión que paso con esas discusiones y con otras distintas, como las del vecino que me amenazó hace tiempo y por el cual dejé de ir a las últimas reuniones. Tuve que asistir de nuevo pues el muy hijo de puta agredió a la chica que nos representaba. Es más, aunque estuvo comedido durante la reunión intentó darme un empujón fuera, de forma semidisimulada me embistió con el hombro para ver si le decía algo. Por fortuna lo vi venir y no me fijé en que era él, pensé en que era una de esas personas que simplemente arroyan al andar. Espero no tener más reuniones con él, aunque el sábado estuvo rondando el edificio, en el cual no vive, y no sé yo si tiene interpuesta una orden de alejamiento de la mujer a la que pegó.
En fin. Y cuando explote en alguna dirección todavía habrá quien se pregunte el porqué ...
!Hola nesseah!
ResponderEliminarNo todo es oscuro,hay claridades que se filtran entre la gruesa masa de complicaciones,intenta ponerte debajo de una de esas claridades,solo intentalo,por favor.
Me ha recordado algo el episodio de tu vecino,el otro dia ,sin querer, nos empujamos una chica y yo cuando ibamos andando.Pero fue falta de coordinacion,yo iba por la derecha y ella por la izquierda,,yo con el paso preferente,pero eso me da igual,dejo paso aunque no me toque hacerlo,soy asi.Excepto ese dia,que iba tan concentrada en mis cosas que ocurrio ,lo que ocurrio.
Poco espacio para pasar y ninguna de las dos decidio dejar paso a la otra,asi que,choque frontal,sin tan siquiera mirarnos para pedir perdon.La vida va demasiado deprisa,que diria aquel que iba subido en un cohete.
Animo,querido,nesseah.Muchos besitos.
Creo que la cuestión es distinta. Este hombre hizo amenaza contra mi integridad física un par de reuniones antes (y ha amenazado a más vecinos). Sé que ha provocado más peleas con otros vecinos antes de que comenzara a ir yo, pero que además le dio unos buenos golpes a la mujer que me representaba después de esas amenazas (lo que intenta es quitarse votos contrarios a su posición metiendo miedo a los demás y evitando que asistan). En mi naturaleza no se encuentran ni el permitir que se agreda a alguien más débil ni tolerar las provocaciones; si una persona que no desconocida me lo hace no le doy más vueltas, pensaré lo que sea de él y punto; en este caso intento comenzar una agresión de forma algo disimulada (estúpido por su parte puesto que con antecedentes y con constancia de que estoy bajo amenazas directas de él, poco preguntará la policía sobre quién o cómo se produjo la bronca).
EliminarEn su caso concreto no es que si me busca me vaya a encontrar, es que como me de una excusa o va a recibir o me llevaré yo alguna y podré poner la denuncia con orden de alejamiento del bloque para que nos deje tener las reuniones tranquilos.