Caballero o Dragón
Unas reuniones de vecinos un tanto ajetreadas me han hecho darme cuenta de que parte mi gran conflicto se debe a que soy dos personas en una. Muchos pensaréis que esto nos pasa a todos pero en mi caso es son personalidades completamente contrarias.
Por un lado está el ser noble que desea un mundo mejor, que no para de preocuparse por los demás, el que le compra una hamburguesa al que le pide algo de comida o se enfrenta a cualquier situación sin pensarlo para ayudar a los demás
Por otro lado hay una parte de mí, una lado mucho más cruel, capaz de regocijarse con el dolor ajeno, a veces deseoso de causarlo (no a personas inocentes, pero si a aquellos que me han provocado).
Ambos tiene un lado animal e irracional que comparten, supongo que son esa famosa pareja de lobos que llevamos en nuestro interior.
El primero ya no tiene fuerzas ni ganas de vivir; el segundo es el que salía cada vez que me pasaba bebiendo, cuando me altero y pierdo el control de mi propio ser y eso me lleva a preguntarme ¿Cuál de los dos soy en realidad? ¿He querido creer, por la educación recibida, que soy un ser noble capaz de darlo todo por los demás? Quizá por el contrario soy la bestia. El ser que a veces fantasea con sentir como destroza a algunos individuos con sus propias manos, el que coge aquello que puede y actúa sin pensar en las posibles consecuencias hacia los demás y el que tanto daño ha hecho a lo largo de mi vida.
Quizá el primero haya hecho cosas buenas pero es incapaz de ver la balanza de actos de forma equilibrada y carga de forma constante con los pecados de su antagonista. Mil actos buenos no me otorgan el perdón por uno malo.
Y así vivo odiándome, odiando una parte de mí sin poder extirparla y sin saber si en realidad, esa parte que odio, es mi verdadero yo.

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