Esperaba ya vencido la noticia, pensé que reunirías el valor de hablar conmigo por teléfono para decírmelo pues con tantos kilómetros por medio hablar las cosas cara a cara es complicado. Veo que no lo has conseguido. Estoy realmente sorprendido. No por ti, como ya te he dicho, eso es algo que llevaba tiempo esperando. Estoy sorprendido por mí; en ese correo he leído cosas que en lugar de hacerme daño me han hecho alzarme y han retirado esa incertidumbre que era en realidad lo que me causaba el dolor. Creo que tengo más cosas en común contigo de las que pensaba. Por primera vez en mucho tiempo una persona me ilusionaba de verdad, sentía que estaba vivo y aunque luego todo se fue al garete y comenzó a dolermé, ahora sé que realmente estoy vivo. Siento que no necesito a otra persona a mi lado para sentirme completo. Hacía tanto tiempo que no me sentía así que volqué toda mi pasión hacía ti. Al final creo que sí que puede que el destino decidiera cruzar nuestras vidas, lo hizo ...
¿Qué hacer antes de marcharse? Me planteo como dejarlo todo atado; pienso en todo lo que hay aquí que he de solucionar y todos los problemas que me gustaría dejar zanjados. Es como si fuera a cambiar de ciudad y quisiera comenzar una nueva vida sin que la posibilidad de todos los errores que he ido cometiendo me persigan. Es mucho más sencillo. Necesito despedirme yo de todo, de la gente que me importa, decir adiós a la gente que te dio la vida y te guio en ella lo mejor que supo, sin saber que acabarías perdiendote. Sólo puedes decirles que no es culpa suya, al final cada uno escoge su destino... o el destino nos escoge a nosotros. Pretendía tener la respuesta a mil dudas: ¿qué ocurrirá con ese piso que comencé a comprar?¿cómo arreglarán tantos papeles... coche, moto?¿Qué ocurrirá con esos miles de cosas que yo atesoré durante mis días aquí y que carecen de valor alguno para ellos? Es sencillo, tantos cds y dvds finalmente no sirven de nada, ¿quién los quiere? Cualquier...
Harto ya de escuchar la diferencias entre hombres y mujeres, alegando que hay que suplirlas en favor de estas últimas, y tras una charla con los amigos en la que hemos compartido nuestras malas experiencias amorosas, estoy empezando a replantearme si no debiera ser al contrario. Los tres contertulios hemos coincidido en que alguna vez ha habido una chica especial, hemos recordado las conversaciones mantenidas con ella, lo diferente que han sido de cualquier otra cosa que podamos haber hablada con ninguna otra, las promesas hechas (y rotas con el paso del tiempo), como hemos hecho absolutamente cualquier cosa, por ridícula que nos pareciera o por penosa que fuese, por contentar a aquella que nos hacía sentir tan bien. Supongo que no todos los tíos somos así, que los habrá diferentes, pero sí puedo decir que muchos caemos en esa trampa, y lo que ponen en las películas no es cierto: los hombres también sufrimos. Tenemos sentimientos y cuando se juega con nosotros, aunque no lo hagamos del...
Comentarios
Publicar un comentario