Se acabó el día (y pronto el año). Ha pasado bastante mejor de lo que yo esperaba, he desconectado el fijo y dejado en silencio el móvil. Ya avisé a la gente de que quería pasar el día sin tener que ponerle una cara que no me apetezca a nadie, sin fingir ni actuar... Y lo cierto es que el día no ha sido tan malo.

Algún correo he contestado o he informado vía whatsapp de que no quería que me felicitasen por nada, pues tal y como se me presenta la vida me sienta igual que un: 
- ¿Qué te ha tocado?
- Crucifixión
- ¡Felicidades!

Haciendo un guiño a la desastrosa vida de nuestro querido Brian.
Mañana (más bien hoy) tendré que cenar con la familia, aunque avisé ya la pasada noche de que no tomaría las uvas en casa. Es más, si pudiera librarme también de tener que asistir a la cena lo haría.

En resumen, supongo que algunos sin entender que me moleste que me feliciten hoy, pero en general ha sido bastante entendido, o al menos respetado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota