Tres copas
Una pequeña imagen que apenas puede verse, esto es más de lo que pensé que quedaba de un recuerdo que un día quise hacer desaparecer. La noche comenzaba a disiparse en aquel día que muchos otros recordarían por la victoria de nuestra selección en el mundial y que yo recuerdo por la aparición, pocas horas antes, de una persona que ha marcado mi vida con una profunda cicatriz.
Las tres copas; la aparición de ese mágico tercer vaso de forma desconocida que nos dio pie a imaginar que la magia existía. Esa estúpida tontería que me me mostró una faceta más de esa chica que en apenas dos meses me llenaría de ilusión y esperanza, y me lo arrebataría empujándome a esa fosa de la que no he logrado salir.
Un recuerdo que muchas veces habría deseado no haber borrado y que hoy, de manera casual, he recuperado.
Aquí queda, sin profundizar en esa historia tantas veces contada, el retrato de un comienzo.

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