Everybody Hurts

Demasiadas veces me he quejado de como me ha ido en la vida, de mis golpes de mala suerte y, sobre todo, de los desamores.  Quiero aclarar que puedo quejarme de la situación, de mi incapacidad de comprender la forma en la que algunas personas han decidido hacer las cosas, pero me parecería absurdo echarle en cara a nadie el hecho de que no se sienta nada por mí, pues es algo que no se puede controlar. De la misma manera, como ser imperfecto que soy, yo también he tenido que rechazar a algunas personas y en más de una ocasión no me porté todo lo bien que hubiera debido al hacerlo. 

Así puedo empezar a confesar mis pecados por Gema, una chica que tuvo la mala suerte de colarse por mí justo cuando empecé mi época de donjuán, justo después conseguir escapar de Armenteros. Aunque sólo fue un rollo de una noche, no me porté nada bien con ella aunque sí que me disculpé tiempo después. 

Luego vinieron dos amigas, con la primera sí que tuve algo pero con fecha de caducidad, pues marchaba para Inglaterra al mes y poco de comenzar nuestra aventura y habíamos decidido que allí acabaría todo. Así lo hizo. Durante ese mes la llamé una sola vez (entonces las llamadas eran caras y el acceso a internet no era corriente) y al volver me porté como si nunca hubiera ocurrido nada entre nosotros. 

Años después hubo otro tonteo con otra chica de igual nombre y que también se iba a marchar al mismo país, en ese caso no llegó a ocurrir nada entre nosotros; puede que hubiera un tonteo pero nada más. En realidad en este caso me sentó peor porque ella dejó ver a un amigo común que entre nosotros había habido algo pese a que era incierto, lo que me acabó provocando roces entre nosotros.

Por supuesto que ha habido más chicas con las que no he querido tener nada; aquí sólo menciono aquellas con las que considero que yo no me porté como debería haberlo hecho, o como lo haría el yo actual. 

Sé que he hecho muchas otras cosas mal pero prefiero remitirme aquí a lo que comenté al principio del texto, a aquellos casos en los que me he quedado con ganas de dar una disculpa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota