Como siempre
Tras un no demasiado caluroso día de verano, al menos para mis tierras, entra una ligera brisa fresca que no resta quietud a la noche. La luna casi llena corona un cielo sin estrellas, ocultas tras el resplandor de ésta. Desearía tener muchas menos preocupaciones, sentirme mejor, asomarme y poder disfrutar de esa calma; poder respirar este aire fresco y no pensar en nada más.
Desgraciadamente no importa cuan paradisiaco pueda resultar mi entorno, mi problema está dentro de mí. Llevo unos días movidos y hoy han pasado factura. Al menos no he llegado a llorar, he conseguido aguantar y fingir que me encuentro bien. No miento ya cuando me preguntan por mi estado, "como siempre" me parece una buena respuesta, pues no he de dar detalles y mucha gente le da la interpretación que prefiere. No suena a bien, pero tampoco a mal, aunque lo sea.
En realidad ni tan siquiera tengo ganas hoy de escribir.
Desgraciadamente no importa cuan paradisiaco pueda resultar mi entorno, mi problema está dentro de mí. Llevo unos días movidos y hoy han pasado factura. Al menos no he llegado a llorar, he conseguido aguantar y fingir que me encuentro bien. No miento ya cuando me preguntan por mi estado, "como siempre" me parece una buena respuesta, pues no he de dar detalles y mucha gente le da la interpretación que prefiere. No suena a bien, pero tampoco a mal, aunque lo sea.
En realidad ni tan siquiera tengo ganas hoy de escribir.
Sí, hay esos días de días que nadie entiendo, incluyéndonos.
ResponderEliminarSaludos