Nuevamente insomne
No se ya cuantas noches he pasado sin poder dormir escribiendo aquí, leyendo los escritos de otras personas o simplemente navegando, algunas veces viendo alguna cosa en la televisión o echándome una partida a la consola; buscando la forma, en resumen, de no tener que meterme en la cama.
Hoy está siendo una de esas noches, pese a tirar de pastillas para dormir en demasiadas ocasiones la dosis normal es insuficiente para ayudarme a atravesar la puerta del mundo de los sueños. He tenido un día activo, madrugué y tuve cosas que hacer durante la mañana, hice mi sesión de ejercicio por la tarde y tras cenar, he visto media película (la mitad que me faltaba) ya con una pastilla en el cuerpo, esperando a que hiciera efecto.
La película acabó hace ya hora y media, he estado un rato dando vueltas en la cama pero la compañía que han traído mis pensamientos me han hecho salir huyendo de la habitación en busca de un lugar en el cual poder evadirme o donde poder dejarlos. Siento la presión en mis ojos y la humedad brotando de ellos en forma de alguna lágrima no contenida, aunque de forma incomprensible creo que no me siento mal, tampoco bien, pero mal no. Estoy relativamente tranquilo.
La verdad es que no tengo nada que escribir que no haya escrito ya en esas noches, sigo con mi miedo a soñar, mi miedo a aquello que pueda pasar por mi cabeza mientras intento relajarme para poder descansar. Miedo fundado, por desgracia, pues en las noches en las que confiado, como hoy, voy sin estar demasiado a punto de traspasar ya la puerta al reino de Morfeo, esa ancla que deseo tanto soltar muestra cuán corta es la cadena que me ata a ella y lo poco que la ha desgastado el paso del tiempo. Recordando a Tolstói, pensando en como no pensar en ella.
Y mientras, la noche pasa gastando un tiempo al que hace mucho intenté renunciar. Cómo conseguir olvidar el cariño hacia los demás, hacia todas esas personas que han formado parte de tu vida y más aún, a aquellas por quienes la habrías dado gustoso. No tengo respuesta. Ya sólo me queda teclear y teclear...

Se dice que el amor verdadero solo existe una sola vez en esta vida, yo te puedo confirmar que en la vida pasamos por muchos amores, cierto a su vez que son diferentes, pero también muy cierto que se viven con la misma intensidad que el llamado amor verdadero como único poseedor de sentimientos, retenidos si existió el adiós.
ResponderEliminarEl leerte me recuerda a muy igualadas situaciones mías, esas en las cuales los sentimientos que nombras hacen eco en mi. Hay noches que florecen con mayor intensidad en el recuerdo y como sé de ante mano que van a florecer una y mil veces más en la soledad o cuando me vaya a ir a dormir, intento hacer cualquier cosa para no rozar las sabanas de mi cuarto.
Espero que el reino de Morfeo no lo cruces aún y si has de cruzarlo que sea muriendo en otros brazos y volver, volver a morir para seguir viviendo.
Un beso!!
La verdad es que tiempo después (y tres pastillas más) conseguí dormir unas horitas. La cuestión es que ya voy con miedo para esta noche. Ya puedo hacer alguna cosa que me deje muerto de cansacio o veo que me espera otra noche buscándome entretenimiento... por fortuna a partir de mañana puedo hacer del alcohol mi aliado (ya ves que aliado) pues hay un festival de música en la ciudad y seguro que conseguiré dormir a ratos mientras llegue reventado a casa.
ResponderEliminarEn cuanto a lo de morir, parece ser que eso no va conmigo :S
Diviértete en el festival, seguro que acabas rendido en la noche. Tampoco ahogues los sentimientos con el trago, este no harás que se alejen las penas, pero si te dejara una resaca de cojones xD
ResponderEliminarPor otro lado, no digas que no va contigo morir en otros brazos, hay un dicho que dice así más o menos: ‘’Todo palo tiene una escoba’’ (fijo me equivoque al nombrar el dicho) pero sé que lo has entendido.
Un beso!!
Sólo me refería a la parte de morir. Y la verdad es que prefiero aguantar ahora una resaca que mis pensamientos :)
ResponderEliminarHola
ResponderEliminarEsta noche, he venido a visitar tu blog porque me reflejo mucho en lo que escribes. Acabo de leer una entrada que ha logrado captar mi atención, es ‘’Sinsentido’’ Tremendo momento. Me he sentido muy identificada, también yo compartí con alguien especial esa experiencia y a la inversa. Era como verme a mi misma enfrente del ordenador aquella madrugada mandando ese mensaje que una vez hace dos años envié, después de estar con él el día anterior. Al leerte me ha dado un vuelco el corazón, por un momento y por tantos recuerdos he llegado a pensar que eras él. Volviendo a la realidad, me he dicho a mi misma que no es así, él no tuvo ningún accidente de auto y le tengo en mis contactos despues de hace pocos meses, aun que no hablamos nunca. Realmente escribes de una forma que me hago participe de tus letras. Es una sensación rara y a su vez satisfactoria, como una mezcla explosiva. No dejes de escribir nunca.
Ya ves que caprichosa es la vida y que maldita con sus coincidencias :) Gracias, seguiré visitándote cada noche si ambulo en ella.
Un beso!!
Vaya, muchas gracias por tu comentario. La verdad es que no creo que deje de escribir, estuve años sin hacerlo y volví a hacerlo cuando me paso lo de esta chica. Algo bueno tenía que sacar de esa situación al menos ¿No?
ResponderEliminarLo cierto es que es una necesidad para mí. Me alegro de haya gente que lo lea.
Gracias.
Intenta dejar las pastis ya... Son adictivas. Y lo del deporte por la tarde, acelera. Ten un par de hijos, verás qué bien caes rendido en la cama (ji ji ji).
ResponderEliminarUn abrazo sin bostezo.
Sin las pastis sí que no duermo, por desgracia. Lo del deporte, supongo que habrá cosas que puedan provocar más adrenalina pero las pesas me dejan completamente roto el cuerpo. La pena es que la mente sigue igual de activa.
ResponderEliminarEntonces ten un par de hijos... :-)
ResponderEliminarEstoy muy perdido en la vida, pero sí hay algo que ahora tengo claro es lo de que no deseo tener descendencia. Mientras siga viendo el mundo con mis ojos actuales, no podría querer traer aquí a nadie.
Eliminar