Otra carta sin destino
Para Plavomil:
He intentado estudiar esta mañana pero me ha sido imposible, apenas he avanzado medio folio en la hora y pico que llevo sentado en esta silla. Hoy te siento muy cerca, esta noche mis sueños los he dedicado a ti y mi cabeza no ha podido parar de dar vueltas desde que me levanté.
He intentado estudiar esta mañana pero me ha sido imposible, apenas he avanzado medio folio en la hora y pico que llevo sentado en esta silla. Hoy te siento muy cerca, esta noche mis sueños los he dedicado a ti y mi cabeza no ha podido parar de dar vueltas desde que me levanté.
He mirado algunas de esas fotos que tantos años tienen ya, esos pocos recuerdos que me quedan de ti, puesto que los demás acabarían probablemente en un vertedero, como ya quise decirte una vez. Fuiste la amiga que no paró de tirar de mí, que no perdió su confianza hasta el final cuando me encontraba completamente perdido e incluso en tu pérdida, me has ayudado. Eres el verdadero motivo de que intente ser una persona mejor, aunque no seas ya quien me da fuerzas para seguir.
Aún tengo tanto que confesarte, tanto por lo que pedirte perdón. Fuiste la calma para este torbellino que soy yo.
Sé que eramos dos personas distintas, es imposible saber quién eres ahora, pero ojalá algún día el destino me permita conocerte de nuevo, cuando mi situación haya mejorado y así podamos recordar el pasado como anécdotas y construir una nueva amistad. Siempre serás la perdida que más sentiré.
Cinco años son muchos y es obvio que el amor, sin combustible, se consume. El cariño, por contra, puede ser eterno, y jamás olvidaré como te volcaste conmigo, lo egoísta que fui en muchas ocasiones, las traiciones y mentiras que aún desconoces y que desearía confesarte.
Puede que algún día puedas decirme lo feliz que estás siendo, que encontraste esa media naranja que buscabas, que triunfaste en aquello que era tu pasión y que, aunque entonces no quisieras saber nada de ellos, incluso has tenido críos.
Sé que lo habré dicho mil veces y que tu lo habrás escuchado diez, aquí siempre tendrás a un amigo que no te perderá el cariño jamás, aunque haya de alejado de tu vida por siempre, la vida me ha hecho aprender de ti más de lo que hubiera imaginado.
Mi más afectuoso abrazo desde la distancia.
Comentarios
Publicar un comentario