Odio a mi impresora

Llevo un par de mañanas sin estudiar, escribiendo a toda prisa un relato para un concurso literario. Admiten exclusivamente relatos breves relacionados con enfermedades mentales, he hecho un resumen de mi vida y de muchos momentos sobre los cuales no he escrito aquí. La verdad es que el ánimo me ha bajado un poco recordando tantas situaciones y como suele pasarme en estas circunstancias, ya he tenido que tomarme mi pastillita.
Tras comprobar que los cabezales de impresión estaban sucios al intentar imprimir mis datos, accedo al panel de opciones de mi odiada impresora. Tengo seleccionado que imprima exclusivamente en negro para que no me gasto los cartuchos de color salvo que yo necesite algo así (en cuyo caso lo cambio en ese momento). Pues nada, toma gracia, imprime en blanco y negro, pero sigue usando todos los cartuchos de color para hacer el negro. Me los ha dejado secos. No sólo eso, se niega a realizar la limpieza de cabezales si no tengo todos los cartuchos repletos (¡Pero por Dios, qué solo quiero usar el negro!). Pues tengo un cartucho negro lleno que no puedo usar, no me deja limpiar cabezales, ni imprimir ni nada de nada. Menudo cabreo tengo con ella...
Mañana me tocará darme una vuelta para sacarlo en alguna tienda antes de mandarlo, comprar cartuchos y todas esas leches.
Supongo que es por como me he quedado tras dar un repaso de mi vida en el escrito (que por cierto, es una bazofia merecedora sólo de ir la trituradora, pero me apetecía mandar algo que fuera completamente real). Me hubiera gustado quitarme ya de encima este coñazo y continuar con mi rutina diaria de estudio, que dos días de interrupción, aunque normalmente no me cundan mucho, ya se me duelen.

Impresora, te odio :(

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota