Ser

Mientras que una parte de mi necesita escribir, la otra desea permanecer ya en silencio. Demasiados son los problemas que me ha traído el mostrar mi alma a la gente. Es algo abstracta, oscura y cambiante, agonizando siempre y muchas veces sin motivo. 

¿Por qué intentar ser como desearía en lugar de conformarme con lo que soy? Soy el que salta hacia la sombra sin miedo, el que busca una paz que no encuentra, más allá de los confines de nuestro mundo; soy todos mis pecados, cometidos o imaginados. 

Querría haber sido ejemplo, nobleza y siempre honestidad. Pero cada vez que he errado en mi intento, aunque sea por un pequeña fracción de tiempo, he fallado. Lucho por mejorar, porque la parte de mi ser que suelen ver los demás venza a las tinieblas de mi interior. Esa tristeza siempre ha estado conmigo. Antes, mucho más débil, apenas conseguía amargarme en algún extraño momento, pero las decepciones le abrieron paso y fue extendiéndose y creciendo, ocupando y transformando, hasta llevar la luz que había en mí hasta el exterior de mi ser, permitiéndome usarla al menos como máscara. 

Ambas partes se necesitan, no pueden eliminarse. Y una parte de mi ruega por sentirse alguna vez como antes de la expansión; la otra, vencida, anhela unirse a la oscuridad. 

Eso soy, una lucha constante, casi perdida, entre distintas ideas y fuerzas. Eso es mi ser. 

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