Paranoia 160820111847

Siempre digo que cada vez que viajo aprovecho para pensar; también después de cada viaje parece que llega el momento de quedarme con alguna conclusión o de seguir meditando sobre algo a lo que di vueltas mientras circulaba.

Por lo pronto supongo que tengo claro que quiero intentar acabar uno de esos proyectos, intentaré comenzar (como tantas otras veces) y concluir esa pequeña novela basada en mi vida y los sucesos que la han rodeado, aunque adornado con ficción y no de un modo exclusivamente autobiográfico.

Por otro lado llevo un par de días obligándome a comer puesto que últimamente la imagen que veo en el espejo me daba ya mucho asquillo y, aunque no he adelgazado intencionadamente, sí que tengo que intentar obligarme a comer un poco más por mucha pereza que me de.

Supongo que estás son las decisiones más básicas; está también la de intentar tomarme las cosas un poquillo mejor y forzarme a no ser tan negativo o al menos intentarlo, que esto va a estar más complicado.

Por otra parte y como pequeña curiosidad; recuerdo que el año pasado aquella persona que destrozó mi mundo me echó de su casa cuando parecía que tan bien estábamos juntos; el domingo me ocurrió más o menos lo mismo con esta nueva amistad y también tuve que volverme para Cáceres, esto sí, prometí por fortuna no tomármelo igual y el resentimiento de la vez pasada dura lo suficiente como para que vaya con mucho más cuidado en cuanto a emociones se refiere. Aunque como muchas veces he dicho, y aunque sea un  sentimiento que considero extinto, no creo que vuelva a sentir lo mismo por nadie; al menos no con esa pasión inicial... aunque resultará ser igual que un fósforo, que se consume con gran intensidad, pero también con gran velocidad.

Por ahora permaneceré a la espera de ver si alguna vez recibo una llamada o algún tipo de contacto mientras hago mi vida normal evitando pensar en cosas extrañas. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Resurrección

Una Tarde

El sexo idiota