170820112300
Los días avanzan y mi cuerpo se ha recuperado ya completamente de la aventura de la sangría; estoy, además, comiendo bastante más estos días, con eso de que he empezado a obligarme a comer más al final voy teniendo algo más de hambre, así que mañana sin falta me toca ya bajar a comprarme esas cosillas que me faltan para poder ponerme con las pesas.
Mis paranoias mentales están tranquilas por una parte, parece ser que durante mi ausencia ya ha habido algún follón en casa y se nota demasiado la tensión. Yo tengo clara mi postura, evitar ya más enfrentamientos, la vida ya es bastante jodida como para intentar empeorarla aún más. Sé que eso me obliga a vivir casi recluido en mi cuarto mientras permanezca en esta casa, pero prefiero sentirme encerrado y tranquilo a que vuelvan a cargarme la conciencia y culparme de los problemas de terceros, bastante tengo yo con como me siento normalmente.
En cuanto a Carontea, la chica que empecé a conocer en estos viajes ha Pucela, como amistad es algo que me viene muy bien, siempre ilusiona que alguien te de cierto cariño. Tenemos bastante claros los dos que no queremos complicarnos la vida de ninguna forma en estos momentos y, al menos yo, sé que tengo muchas cosas que arreglar en mí antes de que me considere apto para tener nada con nadie. Parece una gran persona pero los miedos personales no se apartan.
Espero que aunque no tenga mucho futuro la cosa, acabe al menos en una amistad como la que tengo con mi amiga malagueña, cuyo nombre prefiero no escribir para que no se confunda con otro personaje del que ya se ha hablado demasiado en este blog.
Mis paranoias mentales están tranquilas por una parte, parece ser que durante mi ausencia ya ha habido algún follón en casa y se nota demasiado la tensión. Yo tengo clara mi postura, evitar ya más enfrentamientos, la vida ya es bastante jodida como para intentar empeorarla aún más. Sé que eso me obliga a vivir casi recluido en mi cuarto mientras permanezca en esta casa, pero prefiero sentirme encerrado y tranquilo a que vuelvan a cargarme la conciencia y culparme de los problemas de terceros, bastante tengo yo con como me siento normalmente.
En cuanto a Carontea, la chica que empecé a conocer en estos viajes ha Pucela, como amistad es algo que me viene muy bien, siempre ilusiona que alguien te de cierto cariño. Tenemos bastante claros los dos que no queremos complicarnos la vida de ninguna forma en estos momentos y, al menos yo, sé que tengo muchas cosas que arreglar en mí antes de que me considere apto para tener nada con nadie. Parece una gran persona pero los miedos personales no se apartan.
Espero que aunque no tenga mucho futuro la cosa, acabe al menos en una amistad como la que tengo con mi amiga malagueña, cuyo nombre prefiero no escribir para que no se confunda con otro personaje del que ya se ha hablado demasiado en este blog.
Comentarios
Publicar un comentario