Ajetreo

Y ahora, aunque con ganas de escribir y no saber muy bien sobre qué, me encuentro añadiendo algunas líneas a mi confidente de internet; aunque esas confidencias puedan pasar al dominio público en cualquier momento.

Un brutal fin de semana que me ha subido mi ego, maltratado mi cuerpo y agitado mi mente. Esto ha acabado ya  por agotar mis fuerzas físicas y esta semana puedo decir que estoy ya realmente destrozado. La fortuna o desfortuna que a veces hace que mis deseos se cumplan, aunque no de la manera en la que yo tengo pensado, ha vuelto a actuar y, esta vez, mis deseos de poder pasadas unas fiestas navideñas un poco más relajado y con tiempo de intentar algún otro proyecto que tengo pendiente, ha quedado cumplido,

La llamada de una compañera requiriéndonos a todos para una reunión urgente por ciertos problemas con la forma de asimilar el sistema en el área, ha acabado con la marcha de todos nosotros del proyecto. Sé que muchos de mis compañeros se han llevado un varapalo muy grande con este pequeño guiño del destino, pero he de reconocer, por mal que suene, que yo voy a reconocer por una vez que lo hecho es de agradecer.

Por lo demás; algunas cosas sobre las que hablar, como el faltar a la palabra que había dado y no respetar lo  de manterme totalmente fuera de la vida de cierta persona. No lo digo por escribir aquí, puesto que como reza cierta advertencia, esto es un lugar privado y nadie tiene derecho a echarme en cara mi propia visión del mundo; más bien porque en un momento de nostalgia, entre otros varios sentimientos, decidí mandar uno de esos famosos SMS que se deben evitar: los de pedo; ya sabéis, si bebes no mandes mensajes... No pensé en ese momento en que quizá mi acción pudiera traer consecuencias de algún tipo, espero que no haya sido así.

Y aun me quedan algunos temas por tratar, pero creo que por hoy es suficiente, lo justo y necesario para dejar constancia de que de este sitio no me olvido.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Firme

Una Tarde

El sexo idiota