Desquitándome
Acaban de pasar las nueve de la mañana del segundo día desde que hundiste mi mundo. Desearía poder odiarte para no extrañar tu compañía y tu conversación. Me siento mal por no poder contar ya contigo, por haber perdido ese apoyo tan importante que eras para mí, incluso en la distancia, pues al creer que estabas ahí me sentía acompañado... maldita ironía, que te lo tuve que decir precisamente la noche que me enteré que estaba viviendo una simple ilusión.
Me duele haberme creído absolutamente todo lo que decías, el haber tenido esperanzas pese a saber que jugaba con fuego: sí, sabía que estabas escogiendo entre él y yo y quise correr el riesgo. Pero no fuiste sincera, no puedo creer que realmente nuestros sentimientos fueran similares; he sido un capricho que te ha despertado de un mundo de inapetencia en el que te otra persona te había sumido. Te he abierto las puertas de mi vida y mi mundo, te he ofrecido absolutamente todo lo que podía entregarte, hasta mi alma. He sufrido dos semanas de enorme tensión en las cuales tú tenías que escoger, o yo había entendido eso, si ibas a dar una oportunidad a otra persona o decidías seguir lo que en teoría dictaba tu corazón e intentarías algo conmigo, al ritmo que fuera.
Dos semanas que culminaron con una gran alegría que deseaba haber celebrado a tu lado, mil mensajes llenos de sentimientos por mi parte y de simple texto por la tuya, simplemente no soy capaz de creer ya que sintieras todo eso y que de pronto decidas que en tu camino no soy más que un estorbo, un bache que hay que superar y dejar atrás. Y en el fondo intento engañarme, esperar que te arrepientas de tu decisión, que todo haya sido real y que haya sido una ligera locura la que te ha llevado a decirme mi tiempo pasó para siempre. A esa esperanza me aferro al escribir nuevamente algo que, siempre que el destino se aburra de torturarme, puedas leer en un futuro para averiguar cuales fueron mis pensamientos.
Por ahora, intentar centrarme en el trabajo; llegar a casa tomar mis dosis y dormir, no parar de dormir hasta que otro nuevo día comience y al final, soñar con no despertar jamás.
______________________________ ___
Y sigo dándole vueltas a todo lo que hemos vivido, y la única opción que se me ocurre para que esto esté ocurriendo de forma real es que todo haya sido una mentira. Obviamente sí que eres una gran actriz, me lo he creído todo. Creo que ni te has parado a pensar el esfuerzo que me ha supuesto a mí el tener que ir a conocerte, discutir con mi mejor amigo, recuerdo ahora mismo esa frase tuya en el parque de "cuando dos personas sienten esta atracción no se puede hacer nada por evitarlo" ¿Qué atracción? He esperado en enorme tensión durante dos semanas después de que me echaras de tu casa y aun así he luchado y he aguantado porque pensé que lo que decías era real. Por fin me dices que has dado el paso, que dejas atrás tu pasado y yo bajo la guardia, te abro mi ser entero, me quedo desnudo ante ti y todo para que puedas decirme que me quede así, pero sólo,
Despertar de madrugada para escuchar eso, imaginate como he podido sentirme, esperando oir tu voz por la alegría que me daba y que lo que hicera fuera dejar mis venas sin sangre, mis pulmones sin aire y mi vida vacía.
¿En qué he fallado para no poder acompañarte en tu nuevo camino? Me abandonas por las nuevas promesas hechas por esa persona que no ha sabido sino tratarte como a basura, que ha llenado tu vida de mentiras y que te dejó tan muerta en vida como lo estoy yo ahora. Dices que no, pero ha sido su aparición en escena la que ha hecho que me apartes de tu lado; la que ha provocado que repentinamente no desearas verme más. ¿Dónde han ido a parar esos deseos de abrazarme que decías tener?
Tantas dudas, tantas ganas de odiarte... y verme obligado a seguir deseándote con la misma intensidad.
Me duele haberme creído absolutamente todo lo que decías, el haber tenido esperanzas pese a saber que jugaba con fuego: sí, sabía que estabas escogiendo entre él y yo y quise correr el riesgo. Pero no fuiste sincera, no puedo creer que realmente nuestros sentimientos fueran similares; he sido un capricho que te ha despertado de un mundo de inapetencia en el que te otra persona te había sumido. Te he abierto las puertas de mi vida y mi mundo, te he ofrecido absolutamente todo lo que podía entregarte, hasta mi alma. He sufrido dos semanas de enorme tensión en las cuales tú tenías que escoger, o yo había entendido eso, si ibas a dar una oportunidad a otra persona o decidías seguir lo que en teoría dictaba tu corazón e intentarías algo conmigo, al ritmo que fuera.
Dos semanas que culminaron con una gran alegría que deseaba haber celebrado a tu lado, mil mensajes llenos de sentimientos por mi parte y de simple texto por la tuya, simplemente no soy capaz de creer ya que sintieras todo eso y que de pronto decidas que en tu camino no soy más que un estorbo, un bache que hay que superar y dejar atrás. Y en el fondo intento engañarme, esperar que te arrepientas de tu decisión, que todo haya sido real y que haya sido una ligera locura la que te ha llevado a decirme mi tiempo pasó para siempre. A esa esperanza me aferro al escribir nuevamente algo que, siempre que el destino se aburra de torturarme, puedas leer en un futuro para averiguar cuales fueron mis pensamientos.
Por ahora, intentar centrarme en el trabajo; llegar a casa tomar mis dosis y dormir, no parar de dormir hasta que otro nuevo día comience y al final, soñar con no despertar jamás.
______________________________
Y sigo dándole vueltas a todo lo que hemos vivido, y la única opción que se me ocurre para que esto esté ocurriendo de forma real es que todo haya sido una mentira. Obviamente sí que eres una gran actriz, me lo he creído todo. Creo que ni te has parado a pensar el esfuerzo que me ha supuesto a mí el tener que ir a conocerte, discutir con mi mejor amigo, recuerdo ahora mismo esa frase tuya en el parque de "cuando dos personas sienten esta atracción no se puede hacer nada por evitarlo" ¿Qué atracción? He esperado en enorme tensión durante dos semanas después de que me echaras de tu casa y aun así he luchado y he aguantado porque pensé que lo que decías era real. Por fin me dices que has dado el paso, que dejas atrás tu pasado y yo bajo la guardia, te abro mi ser entero, me quedo desnudo ante ti y todo para que puedas decirme que me quede así, pero sólo,
Despertar de madrugada para escuchar eso, imaginate como he podido sentirme, esperando oir tu voz por la alegría que me daba y que lo que hicera fuera dejar mis venas sin sangre, mis pulmones sin aire y mi vida vacía.
¿En qué he fallado para no poder acompañarte en tu nuevo camino? Me abandonas por las nuevas promesas hechas por esa persona que no ha sabido sino tratarte como a basura, que ha llenado tu vida de mentiras y que te dejó tan muerta en vida como lo estoy yo ahora. Dices que no, pero ha sido su aparición en escena la que ha hecho que me apartes de tu lado; la que ha provocado que repentinamente no desearas verme más. ¿Dónde han ido a parar esos deseos de abrazarme que decías tener?
Tantas dudas, tantas ganas de odiarte... y verme obligado a seguir deseándote con la misma intensidad.
Comentarios
Publicar un comentario